Diario de Burgos
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Pedro Ojeda Escudero • Escritor, profesor de Literatura y exitoso "blogger"

«Es una heroicidad acceder hoy a la literatura con mayúsculas»

R. Pérez Barredo / Burgos - lunes, 19 de enero de 2009
Nacido en Valladolid en 1963, es profesor de literatura en la UBU, escritor y autor de La acequia (laacequia.blogspot.com) uno de los 25 blogs más importantes de Castilla y León y entre los 1.000 más consultados de España.

Accedió al mundo de los blogs de manera experimental. Y quedó inevitablemente atrapado. Vio que era una buena herramienta para dar a conocer sus escritos literarios, sus opiniones sobre política, cultura, vida... Y descubrió su afición por la fotografía. Pero hay más: también lo utiliza como un recurso docente para sus alumnos. «El blog tiene muchas formas de ser utilizado», señala.

Profesor de literatura, escritor, exitoso autor de un blog cultural. Es usted un letraherido...

Siempre me gustó la escritura, la reflexión a partir de la palabra. Me recuerdo escribiendo y leyendo siempre.

¿Fue un niño de lectura voraz de los clásicos de aventuras?

Primero, sobre todo, de tebeos. He leído cientos. Hubo una generación que aprendió leyendo tebeos. Luego, claro, di el salto a la literatura.

¿Cómo recuerda ese cambio?

Como otros chavales de mi generación empecé leyendo todo tipo de libros, una literatura heterogénea. No había nadie que nos condujera, todo lo hacíamos por instinto. Tengo la teoría de que todos somos autodidactas... Lo mismo leíamos a Niestze con 15, 16 ó 17 años hasta Vargas Llosa. Todo muy mezclado. Leía mucho y muy variado. Creo que ese es el problema que tienen los jóvenes de ahora, que no leen cosas variadas, sino todo del mismo palo.

Leen, pero no literatura.

El problema de las lecturas actuales es que están muy fabricadas para la edad a la que están dirigidos. Digamos que están hechas casi con una recetas determinadas. Los jóvenes, que en contra de lo que se dice leen hoy más que nunca, consumen lecturas que no tiran de ellos, que no les llevan a otras lecturas. Están tan adaptadas a su vocabulario, a su forma de entender la vida, que no les provoca la reacción de buscar otras cosas.

Quizás la gente de otra generación leyó determinados libros a una edad posiblemente inapropiada, pero al tratarse de obras maestras o de clásicos dejaron huella en ellos de tal manera que les condujeron a otros para después invertir el camino y regresar a esa lectura de primera juventud con un poso intelectual mayor, dispuestos a un mayor goce.

A los 14 años puedes leer una obra y no entender toda la complejidad de la misma. Pero te quedas con unas cuantas cosas: sabes que hay algo más. Y ese algo más es lo que tira de ti. Si tú comprendes todo lo que hay en esa novela -el vocabulario, las imágenes, todo- no te va a llevar a nada más, va a ser un puro entretenimiento. Que está bien, pero no te va a encaminar hacia algo mejor. Una de las funciones de la literatura, y del arte en general, es la de mejorarnos, llevarnos a descubrir cosas nuevas.

Los clásicos no venden...

Hay un desprestigio de la lectura de los clásicos. Se lee lo último y, sobre todo, esa literatura fácil que está escrita para ser leída de la misma manera en español, en francés, en chino o en inglés. En Secundaria y Bachillerato la literatura prácticamente ha desaparecido. Mis alumnos difícilmente pueden situar correctamente, si les digo quince nombres de escritores españoles de los clásicos, cinco o seis.

Eso es un drama.

Por supuesto que es un drama. Y además de eso, me estoy encontrando con un fenómeno: que alumnos universitarios -no digo todos- no entienden lo que leen.

Pues eso es una tragedia.

Así es. Llevamos años, ya demasiados, en que las lecturas que hacen no tiran de ellos. Si leen un clásico no lo entienden, porque no tienen las herramientas culturales, las informaciones básicas, para poder comprender totalmente ese texto. Y eso empieza a ser grave, sobre todo para su futuro, porque es gente que puede llegar a ser fácilmente manipulable. En esos textos que no comprenden está la información sobre su propia historia, sobre el ser humano, la política, la religión, la sociedad...

¿Goza la literatura de buena salud?

Según y cómo. La literatura de mercado, de amplio espectro, nunca ha gozado de mejor saludo que ahora. Se venden miles de ejemplares de muchas novelas, se traducen a muchos idiomas... Pero precisamente hay dos cosas que están perjudicando a la literatura con mayúsculas: el exceso de éxito comercial de esa literatura fácil, que está anulando cualquier otra cosa porque la gente se queda ahí; y la facilidad de acceso que tiene esa literatura: entras en cualquier gran superficie y lo primero que te encuentras son puestos de ese tipo de literatura. Es difícil, casi heroico, el acceder a otro tipo de literatura, porque queda perdida en un océano inmenso. Y es una pena, porque la hay muy buena. Pasa lo mismo con las películas: hay cine magnífico que no llega a estrenarse porque las carteleras está dominadas por el mismo tipo de películas.

¿Quiénes son los culpables?

El mercado somos todos. Pero sus leyes son tremendas. ¿Quién iba a decirme a mí de joven que acabaría llevando a mi hija a un gran centro comercial para que se entretuviera? Eso lo veía entonces en las series de televisión norteamericanas y me parecía extravagante.

¿Y los medios de comunicación?

Son parte de ese sistema. Todos quieren vender, evidentemente. Es cierto que hay reductos, un pequeño tanto por ciento que dedican a informar de otras cosas, pero de lo que principalmente informan y lo que venden es de lo que va a sacar un rendimiento.

¿Y los suplementos culturales?

No son dignos de elogio. Están controlados por las grandes cadenas de distribución de libros. Es muy significativo que todos los suplementos culturales de los periódicos y las revistas literarias y culturales informen a la vez, en las mismas fechas, de los mismos libros. Por eso digo que es más difícil ahora, para un público medio, acceder a una literatura que esté fuera de ese gran mercado.

La irrupción de internet provocó profecías apocalípticas: entre ellas, la desaparición de los soportes de papel: libros, periódicos... No sólo no se cumplieron, sino que la convivencia es aceptable y, además, han surgido los blogs, que en muchos casos se han convertido en un vehículo transmisor de cultura.

Internet es una herramienta, no un mundo virtual. Divulga noticas, emociones, necesidades de comunicación y, por supuesto, también cultura. Esa polémica entre el papel e internet está anticuada. No hay -ni debe haber- rivalidad. Casi todos los medios de comunicación ya tienen un soporte virtual. Ya todo el mundo sabe lo que hay: no es más fiable un periódico en papel que uno en la red, y al revés. La fiabilidad viene dada por otros parámetros.

Una de las claves del éxito de blogs como el suyo es el alto índice de participación. Ha tenido entradas que han superado el centenar de comentarios. ¿Pensaba en una respuesta así cuando inició esta aventura?

No. Empecé con mucha humildad, tanteando el terreno. Y me he visto desbordado por el éxito. Y no tanto por el índice de visitas, que es muy alto, sino por la calidad de las mismas, de los comentarios.

Lo que pone al descubierto que, aunque parezca invisible y contra los datos oficiales, hay un magma cultural abrasador: hay mucha gente apasionada por la literatura, por la música, el arte...

Es uno de los logros fundamentales de internet y de lo que se llamó la web 2.0.: la participación interactiva entre el que publica y el que lo lee. Es la demostración de que hay mucha gente que tiene muchas cosas interesantes que decir, un reflejo de la sociedad actual.

Hay personas que recelan de los blogs argumentando que a quién pueden interesar las reflexiones, pensamientos u opiniones de alguien a quien no conoce, por ejemplo. Defienda esta herramienta.

El blog se defiende por sí mismo. Eso sí, hay muchos tipos de blog. Uno de ellos es el que produce cultura, arte, reflexiones filosóficas, políticas, sociales...

¿Es una moda pasajera o perdurará?

El blog es el inicio de algo que será todavía más complejo. Tiene todavía muchas fases de crecimiento.

Lo cierto es que la acequia se ha convertido en un océano, a pesar de la "incertidumbre" de la que hablaba en su primer comentario.

Las incertidumbres seguirán. Si algún día las abandono, tendré que cerrar la acequia, que es la búsqueda constante de mí mismo, de la cultura, de las otras personas. El personaje que escribe La acequia y que llamo "El Paseante" es el que va investigando, opinando, equivocándose...

Muchas de sus entradas hablan de libros, de autores, de temas de actualidad; pero otras son puras reflexiones vitales, en las que se desnuda no pocas veces. ¿No siente pudor?

La acequia no es un blog en el que se da directamente vida personal.

Sí se da, pero destilado literariamente.

Efectivamente, con una mirada artística. Todas las reflexiones parten de esa mirada. Esto extraña mucho a la gente, pero es como si escribes un libro de poesía o una autobiografía o un libro de memorias.

¿Tengo un blog, luego existo?

Tengo un blog, luego existo y espero que me lea alguien, que esa es otra. Hay millones de blogs en el mundo. Lo difícil es hacerse con un público.

Y usted está encantado con el suyo.

Sí. Pero sobre todo porque casi todos los que entran a La acequia participan. Si esto no fuera así, para mí no tendría sentido el blog. Me satisface la calidad de los comentarios de la gente que visita La acequia.

¿Cervantes hubiera tenido hoy un blog en la red?

Posiblemente sí, porque estaba muy atento a la vida social.

Aunque no hubiera tenido apenas comentarios...

Probablemente también, je, je.

Una de las iniciativas más interesantes y novedosas de La acequia es la lectura comentada de El Quijote. Muchos pensarán que buen Quijote está usted hecho.

Yo mismo me he sorprendido. Llevamos casi cuarenta semanas comentando el libro. Cuando lancé la idea no sabía muy bien el éxito que podía tener. Yo siempre he leído El Quijote, desde los 15 años y periódicamente. Y tenía ganas de volver a leerlo; como tenía el blog, se me ocurrió leerlo en público y comentarlo. Todos los jueves hacemos la lectura de un capítulo y los sábados doy noticia de lo que se está aportando sobre la misma. Esta iniciativa ha crecido muchísimo. Ya no es la gente que participa activamente, sino que se nota que aumenta el número de lectores. Creo que está animando a mucha gente que jamás leyó El Quijote a hacerlo. Además, ha sido un libro muy castigado. Ha tenido el problema de que nos han obligado a leerlo de determinadas maneras; y eso es un error, porque cada uno lee su propio Quijote. En primer lugar, es un libro divertido. Pero para comprender un libro escrito en el siglo XVII alguien te tiene que guiar, motivar, explicar la lectura. Se puede hacer como nunca antes. Estoy muy satisfecho porque es algo inédito, está contribuyendo a su lectura e incluso está haciéndose una utilización docente de esas entradas.

¿Le ha aportado algo nuevo a su visión de la obra?

La mirada de los otros. Percibo cómo lo lee la gente, otro profesor universitario, una ama de casa... Resulta interesante y enriquecedor.

La acequia también ofrece algunos de sus relatos. ¿Para cuándo su próxima obra en papel?

El blog me está animando a publicar. Tengo dos novelas en marcha -una casi terminada- y se la otra he publicado algunos fragmentos en el blog. Espero que en pocos meses pueda estar en condiciones de dar alguna noticia al respecto.

Blog de Pedro Ojeda: laacequia.blogspot.com

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