El Foro Tender Puentes ha organizado para esta tarde una conferencia del bioeticista Francesc Abel, en la que hablará de la dignidad en el final de la vida. Para completar esta actividad, mañana sábado quien lo desee puede participar en el seminario que sobre el mismo tema se celebrará -con la participación del ponente- en la sede del Foro (Molinillo, 3) a partir de las 10,30.
¿Por qué se encona tanto el debate cuando se habla de sedaciones en pacientes terminales o de la buena muerte o de la voluntad de muchas personas de no querer sufrir en el último momento?
Porque, en parte, el lenguaje que se ha utilizado siempre llevaba implícito una condena ante estos problemas. Las palabras sufren transformaciones con el tiempo y ¿quién es el que quiere una "mala muerte" en el sentido médico? ¿Qué persona quiere sufrir más en el momento de la muerte, quiere que le torturen? Me gustaría que me indicara una persona...
Bueno, le puedo contar el testimonio de la muerte de una persona así, que aparece en una web ultracatólica. Su viuda cuenta: «El médico dijo que era mejor dormirle pero él gritaba ¡No quiero! Y murió asfixiado delante de mí, con la cruz en una mano y el rosario en la otra, no se despidió de mí ni de sus padres, que también estaban presentes...»
Yo le diría a usted una cosa. ¿Quién les califica de ultracatólicos?
A mí me da toda la sensación...
No, éstos no son creyentes. Se adjudican a sí mismos que son defensores de una cruzada que ya debía haber perecido hace tiempo. Hay mucha gente cuya ignorancia es tan grande que hace dogmas allí donde no los hay, dogmas que, además, van acompañados de condenas y todo lo que representa la receptividad al otro, la verdad del otro, queda transformada en una cosa como si fuera intención de Iglesia, que nunca lo ha sido y, claro, esto es horrible. Por ejemplo, hay una fuerte oposición a la eutanasia pero todo el mundo calla ante la tortura y hay médicos que, sin querer, torturan a sus pacientes.
¿Habla del encarnizamiento terapéutico?
No, no, yo estoy en contra de esta palabra porque representa una intencionalidad y lleva implícito algo de lo que se apropian estas personas que usted dice que son ultracatólicas. Hay muchas personas que creen que la muerte debe acompañarse de sufrimiento y esto es lo que quieren estos señores. Pero no lo que quiere Dios.
¿Y qué quiere Dios?
Primero, que todos los hombres se salven, y segundo, que todos nos queramos como hermanos. Nada de arrogarse la función de Dios, esos son falsos dioses, no sé qué Dios predican.
El Instituto que usted preside ha hecho una declaración a propósito de la eutanasia. Me llama la atención una de las reflexiones que incluye sobre la existencia de personas que en un momento de su enfermedad ya ven su vida más que como un don, como una carga». ¿Quizás es ésta la discusión que debería plantearse?
Claro. Existe el lenguaje de los médicos, que siempre están más prontos a actuar que a aceptar la venida de la muerte. Pero el otro lenguaje es el de los pacientes, que tienen que ser escuchados en su contexto.
¿Es necesario tener clara una definición de eutanasia?
Sí, pero es difícil. Se puede definir como aquella conducta que por acción causa la muerte a una persona que padece una enfermedad grave que le conducirá a la muerte, con la finalidad de eliminar su sufrimiento. El elemento intencional es fundamental y eso de eutanasia directa, indirecta, activa o pasiva si se entiende, está muy bien, pero generalmente no se entiende...
¿Y quizás crea más confusión?
Sí. Nosotros abogamos por que los conceptos "eutanasia pasiva" o "eutanasia indirecta" no se utilicen más. Es mucho más fácil decir que hay que hacer lo posible para salvar la vida a un paciente pero no lo posible teórica o técnicamente sino lo que es moralmente posible y respetuoso con el paciente. Una formación médica excesivamente tecnificada y poco humanizada llega a comprender esto de una manera que no está en la intención de esta definición. Por tanto, hay que ver exactamente la intencionalidad de estas acciones.
¿Cree, como dicen algunos políticos, que la sociedad española no está madura para afrontar el debate de cara a tomar medidas legislativas?
Dígame en qué nuestra sociedad está madura. Lo que deberíamos preguntarnos es cuál es el grado de formación que se da desde la Primaria y después todo lo demás.