Una modelo durante el singular desfile.
Más de 50 años y una talla superior a la 42. Estas son las señas de identidad de las modelos que desfilaron ayer en el cierre del II Encuentro Edad, Moda y Salud, una pasarela en la que se quiso reflejar la realidad de tantas mujeres que poco o nada tienen que ver con las maniquíes que acaparan todas las portadas de las revistas de moda.
El objetivo era «demostrar que los cánones de perfección y belleza ideal se encuentran en las calles de nuestras ciudades, muy alejados de los que son impuestos por los grandes diseñadores internacionales», según explicaron sus promotores, entre los que se encuentra la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta y el área de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos.
Con un salero propio de cualquier profesional, las cuarenta personas elegidas en un cásting exhibieron la moda que se puede adquirir en los centros comerciales de la capital