La princesa de Asturias saluda a Mario García, un niño que acude al colegio El Alba de la asociación Autismo Burgos.
Desde ayer las infantas Leonor y Sofía tienen unos cuadros muy especiales para colgar en sus cuartos. Los muchachos de Autismo Burgos les regalaron unos retratos espléndidos hechos por ellos mismos y tomados de sendas fotos de las crías que se publicaron en su día en la prensa. En una de ellas, sus padres les leen un cuento; en la otra, posan en un campo otoñal. La dedicatoria de los artistas es inmejorable: «Para la princesa y el princeso de ‘buestros’ amigos burgaleses».
Los dibujos, unas camisetas -también para las reales niñas-, un precioso álbum de fotos hecho en cuero y mucha cercanía protagonizaron la audiencia que la princesa Letizia concedió ayer a la Asociación de Padres de Personas con Autismo de Burgos. La presidenta del colectivo, Simona Palacios, explicó la magnífica impresión con la que toda la comitiva se marchó de La Zarzuela. En ella se integraban trabajadores de los centros, familias de niños con autismo, dos de los propios chavales, y la presidenta de la Asociación Española de Profesionales del Autismo, Juana María Hernández. «Estuvo con nosotros tres cuartos de hora, bastante más tiempo del que estaba previsto, se interesó por los problemas del colectivo y se sorprendió de que esta discapacidad no tenga reconocida su propia especificidad, algo que venimos reivindicando desde hace mucho tiempo», explicó Palacios.
Letizia Ortiz destacó, además, la enorme calidad de los trabajos que le hicieron llegar y se refirió al certamen de pintura que periódicamente realizan las asociaciones de personas con autismo a nivel internacional, que tienen siempre una gran calidad. De hecho, el encuentro de ayer se gestó tras no poder responder, por cuestiones de agenda, a la invitación que le cursaron a la princesa de Asturias para que conociera una de las muestras organizadas por la asociación. A partir de ahí, Letizia Ortiz quiso conocer más sobre la labor que desempeña.
A lo largo de la audiencia preguntó, además, por las investigaciones que se están realizando en este campo, por las posibilidades de integración laboral del colectivo y por la detección temprana de esta discapacidad, uno de los objetivos fundamentales de Autismo Burgos -y también de la Federación Autismo Castilla y León- para el que trabaja desde hace tiempo formando e informando a los profesionales sanitarios.
Mario y María
Dos de los principales protagonistas de la cita fueron Mario García, un mozo de casi nueve años, y María Oviedo, de 19, el primero con autismo y la segunda con síndrome de Asperger, que es el llamado autismo de alto nivel y del que también se ocupa esta asociación.
Ambos estuvieron muy cercanos a la princesa, que iba muy elegante con un conjunto morado, y María charló un ratito con ella llamándola ‘reina’, lo que fue rápidamente corregido por la esposa del príncipe Felipe.