Trinidad Jiménez y el secretario de Salud de México, José Ángel Córdova.
España y México apoyaron ayer la gestión de autoridades internacionales ante el brote de gripe H1N1 y coincidieron en que no es correcto cuestionar la labor de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ante la pandemia.
El mes pasado, la OMS se defendió de acusaciones de que había exagerado en su reacción al nuevo virus, debido a la presión de la industria farmacéutica, que habría intentado beneficiarse a través de las vacunas.
La ministra española de Sanidad, Trinidad Jiménez, sostuvo que parece «irresponsable poner en cuestión el trabajo de una organización internacional, que tuvo que gestionar la primera epidemia global del siglo XXI».
Sus declaraciones se produjeron en un acto en Madrid junto al secretario mexicano de Sanidad, José Ángel Córdova, quien, por su parte, consideró que «es inverosímil pensar que las decisiones se toman por los criterios individuales de alguien».
Ambos ministros defendieron tanto la colaboración con la industria farmacéutica como la cooperación internacional, que se produjo durante los primeros meses de la crisis, que Jiménez definió como de «incertidumbre y preocupación».
La OMS dijo en un comunicado el mes pasado que «el mundo está atravesando una pandemia real. Calificarla de falsa es no solo erróneo, sino irresponsable. Acogeremos favorablemente todo proceso legítimo de examen que sirva para mejorar nuestra labor».
La gripe H1N1, declarada pandemia en junio del 2009, afectó a 209 países y causó al menos 15.174 muertes, según los datos publicados el 5 de febrero por la OMS.
«En España tuvimos 4.000 casos de gravedad clínica, de los que 1.000 tuvieron que ser ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos y pudimos tratarlos porque estábamos prevenidos, estábamos alerta», sostuvo Jiménez.
«Si no hubiéramos tenido esa información, hubiera sido una situación diferente», aseguró.
Nuevos brotes. El nuevo virus fue identificado en México en la primavera del 2009. Córdova señaló el lunes que, si bien el turismo y el comercio mexicanos se están recuperando, se está estudiando la posibilidad de solicitar una compensación para las naciones que advierten de nuevos brotes, porque su país fue «castigado» al actuar de forma rápida con la alerta de la gripe A
La crisis costó a México unas pérdidas del 0,7 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB).
Tanto Jiménez como Córdoba indicaron que seguirán vacunando a los grupos de riesgo. En España, este colectivo incluye a embarazadas, personas con problemas respiratorios crónicos, personal sanitario y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como bomberos y Protección Civil.
El responsable mexicano de Salud, médico de profesión, se refirió en varias ocasiones a las dificultades que tienen en la actualidad los países pobres para acceder a las vacunas.
Sin embargo, apuntó que la cepa de gripe H1N1 pasará «sin duda» a convertirse en otra variante estacional, por lo que los laboratorios preferirán incluirla en la inmunización tradicional, produciendo un fármaco «más barato y con una logística más sencilla»