Bajo el lema ¿Te sientes seguro?, un centenar de personas secundaron ayer por la tarde la manifestación para exigir una mayor seguridad en los carriles bici de la capital ribereña convocada por Rubi Álix Hernández, madre de la joven colombiana Yeini Gisela Ledesma fallecida el pasado 30 de septiembre arrollada por un camión cuando circulaba por el espacio habilitado para el tránsito de las bicicletas en la rotonda de la confluencia de las avenidas Castilla y Luis Mateos.
La marcha protesta partió pasadas las 16:00 horas a escasos metros del fatídico punto, donde la rueda del Club Rotario se ha convertido en estas semanas en una especie de santuario donde velas, fotos, flores y dedicatorias recuerdan a la víctima. Tras una emocionada visita al lugar, su progenitora se puso, portando la pancarta, al frente de una movilización en la se corearon consignas como ¡Carriles bici: Decepción. Carriles bici. Destrucción!, ¿A quién extrañamos? ¡A Yiyi!, ¿Bandas de protección? ¡no!, nos han engañado o ¡Ni una víctima más!
La manifestación recorrió la avenida de Castilla hasta la Plaza Mayor, donde se leyó un manifiesto en que se invitó a denunciar las irregularidades de estos carriles «para que esta muerte no sea en vano y, sobre todo, para evitar que algo así vuelva a suceder y donde familiares y amigos exigieron respuestas claras y verdaderas «así como que alguien se haga responsable de los errores cometidos».
Los autodenominados "Indignados del carril bici" expusieron que lo que más ahonda en el dolor de los familiares y amigos «es que fue una tragedia perfectamente evitable» ya que durante los años que se proyectaba el carril ya se alertó de su peligrosidad. Una situación que subrayan que también denunció el PP, entonces en la oposición, «y que ahora en el poder nos ha dado la espalda».
Se siente engañados y recriminan que de la noche a la mañana ahora vengan diciendo que son bandas de protección «y que de ningún modo pueden ser usadas como carriles-bici, cuando si ahondamos más en el tema no cumple los requisitos ni como uno ni como otro».
A esta tesitura hacen una llamada a que toda la ciudadanía se una en una sola queja «porque no es justo que por culpa de unos cuantos políticos que nos vendan cosas que no son, se ponga en peligro la vida de los ciudadanos con el único transfondo de conseguir el voto de unos cuantos».
Entre sollozos, Rubi, que sigue firme en su intención de denunciar al Ayuntamiento, agradeció de corazón el respaldo de todos los participantes «porque me están apoyando mucho y ya que, aunque no me van a devolver a mi hija, al menos que no haya más accidentes en esa carretera».