En una de sus obras menores, titulada La niña de plata, el genial Lope de Vega incluyó una de sus composiciones poéticas más célebres, el soneto en el que, ajustándose milimétricamente a la métrica de esta composición, explica precisamente cómo se desarrolla, convirtiendo esos 14 versos -dos cuartetos y dos tercetos- en un excelente ejercicio de concreción y de virtuosismo técnico envidiable aunque hayan transcurrido más de tres siglos desde su ejecución. Hoy, adaptándose al siglo XXI y a las nuevas tecnologías, la Tertulia Literaria Ribereña y Arandina (Telira) ha querido plantear un juego abierto a todos los amantes del verso y les ha invitado a realizar un poema sin superar los 140 caracteres a los que dan cabida los omnipresentes mensajes de la red social twitter.
Desde la página web de la asociación, www.telira.net/foro, se han recibido ya más de doscientas propuestas con las más variadas temáticas en apenas mes y medio de trayectoria. «Fue una idea de uno de nuestros socios, Raúl, y en toda nuestra historia nunca habíamos tenido tantos seguidores, porque ya hemos pasado los 200», relata el presidente de Telira, Tomás Medina.
El proyecto seguirá abierto a cuantas participaciones lleguen hasta finales de noviembre. Será entonces cuando se abra un periodo de reflexión hasta decidir qué destino dar a estos micropoemas. «Tendremos que pensar qué hacemos con ello, si lo publicamos o qué», subraya el presidente del colectivo, que reconoce que en ningún caso se quiere mantener el hilo abierto de forma indefinida, sino que se apuesta por dotarle de un final.
ENCUENTRO DE TERTULIAS. La iniciativa fue debatida ayer en una de las sesiones del Encuentro de Tertulias Literarias que, por quinto año consecutivo, se ha celebrado en la capital ribereña, en las aulas de Cultural Caja de Burgos, y que ha conseguido atraer hasta la villa a una veintena de participantes en estos coloquios literarios provenientes sobre todo de Madrid, Bilbao y Burgos capital.
Durante todo el fin de semana, los participantes en este encuentro disfrutaran de un nutrido programa de actos en el que, como es lógico, la tertulia literaria ha ocupado buena parte del tiempo, pero en el que también se ha guardado tiempo para el turismo que, en la jornada de hoy, les llevará a visitar el Museo de los Dinosaurios de Salas de los Infantes. «La tertulia es lectura, conocimiento de libros nuevos dentro de lo que cada poeta haya podido publicar en su lugar de origen pero también queremos dejar tiempo para hacer una visita cultural», explica Tomás Medina.
El Encuentro de Tertulias es solo uno más de los actos que organiza el colectivo Telira, que este año además se encuentra inmersa en la celebración de su décimo aniversario, manteniendo reuniones periódicas -normalmente una cada mes o cada mes y medio- en la que sobre todo, sus integrantes exponen al juicio de sus compañeros sus últimas creaciones. «Pasamos un rato leyendo y, digamos, criticando las creaciones de los poetas. Lo que intentamos es conocer lo nuevo, reducido sobre todo al mundo de la poesía», señala Medina, quien pone el acento en las diferencias de su actividad con un club de lectura.
PROMOCIÓN POÉTICA. Además, hay que destacar la labor de promoción de la creación literaria que llevan a cabo sus integrantes. En la década que atesora a sus espaldas, Telira ha publicado una treintena de libros de poesía y dos de prosa. Además, de esta agrupación partió la iniciativa de publicar las Antologías de poetas de Burgos que vio la luz hace ya algunos años. «Ahora estamos intentando no publicar tanto sino seleccionar más, para publicar mejor», subraya el portavoz de la tertulia.
Asimismo, no hay que olvidar que fueron los miembros de este colectivo los que hace años asumieron el compromiso de convocar y organizar el Premio de Poesía Villa de Aranda, que cada año recibe decenas de poemarios llegados de toda España e, incluso, algunos desde fuera de las fronteras del país.
En la actualidad, con apenas una veintena de socios, aunque la inscripción ha sido mayor en años anteriores, entre los retos que se plantea la Tertulia Literaria Ribereña y Arandina se encuentra conseguir captar el interés de gente joven para continuar con sus actividades. «Necesitamos gente joven, porque es positivo para cualquier asociación. Si no entra gente que renueve el aire, se van agotando poco a poco», concluye.