Abarrotada. Como decía la cantinela de aquel dúo humorístico que arrancaba sonrisas desde la pequeña pantalla en los 80, la plaza estuvo abarrotada la madrugada del sábado y el mérito hay que atribuírselo por completo al guateque musical propuesto por Fórmula V que, con más de cuatro décadas de trayectoria profesional a sus espaldas, siguen despertando interés y logrando que la gente acuda multitudinariamente a disfrutar de un concierto fresco y animado, como quedó demostrado en la capital ribereña.
El comentario generalizado ayer es que era difícil recordar una ocasión anterior en que el principal espacio arandino luciera como en esta actuación. Cerca de 5.000 personas desbordaban la capacidad de la plaza, extendiéndose por calles aledañas, como Béjar y Santa Lucía, y convertían en misión casi imposible atravesarla de un lado a otro.
Y por otro, los estupendos momentos vividos al compás de sus canciones. Porque al margen de la capacidad de convocatoria, lo más destacable fue una actuación cuidada, que gustó tanto a mayores, que recordaban los temas y comparaban su nueva acústica con la que vivieron hace algunas décadas, como a los más jóvenes que, sorprendetemente, conocían a la perfección todas y cada una de las letras y no dudaban en corearlas para acompañar al grupo.
Sobre el escenario, además, un grupo de jóvenes sesentones que además de cantar consiguieron ganarse al público con sus intervenciones entre tema y tema, bromeando con su parecido con Ricky Martin, su apariencia capilar similar a la de David Bisbal o sus sesiones de ejercicio matutinas que les permiten seguir sobre las tablas pese al tiempo transcurrido.
El repertorio a buen seguro satisfizo a todos los presentes. Para empezar, apostaron por todo un clásico, Cuéntame, en plena vigencia gracias a la serie de televisión. A continuación, casi una veintena de canciones entre las que incluyeron todos sus grandes éxitos, como Cenicienta, Tengo tu amor, Vacaciones de verano, Ahora sé que me quieres, En la fiesta de Blas o Eva María e intercalaron otras que, aunque no lograron alcanzar el número 1 de las listas de éxitos, despertaron recuerdos en más de uno de los presentes, como Dos caminos o Campanas de la catedral. Y para cerrar, en unos bises que reconocieron que no era necesario que se pidieran, de nuevo Cuéntame. Y la gente les cantó con la mayor de sus sonrisas.