Fuera del foco que ilumina a los personajes históricos de renombre, hay muchos más que han colaborado para que la sociedad de hoy en día sea como la conocemos. Esos ciudadanos y ciudadanas que, con sus luchas diarias y explotando sus talentos particulares, fueron poniendo los cimientos de nuestros días son los protagonistas de la novela histórica Historias de Francisca, detective en el siglo XVI.
Su autora, Encarnación García Amo, confiesa su predilección por las mujeres que, en aquella época, se enfrentaban al inicio de la represión masculina, aunque eso no las eximía de sus obligaciones diarias. «Las mujeres del siglo XVI empezaban a estar marginadas pero eran capaces de llevar una granja, un molino, con mucho éxito», asegura. La novela, ambientada en la zona de la Ribera del Duero, cuenta «las andanzas de una moza que tiene un especial talento para descubrir tramas siniestras, montajes raros, asesinatos», cuenta su autora. Un relato de misterio protagonizado por una mujer en una época complicada.
Para crear los escenarios en los que se ambienta esta historia, de la segunda mitad del siglo XVI y que se desarrolla a lo largo de ocho años, son muy familiares para los vecinos de la comarca ribereña. La autora, doctora en Filosofía e Historia y licenciada en Psicología, ha investigado en archivos municipales y otros centros documentales para, al final, escoger estas tierras como lugar para que se desarrollasen las correrías de Francisca Martín. «La protagonista nace en un pueblo de la comunidad de villa y tierra de Ayllón, allí empiezan las historias, hay otras en el Burgo de Osma, hay otras en Peñaranda, hay otras en Aranda, es decir, esta mujer cambia de lugar de residencia por diversas circunstancias pero siempre por estos lugares», explica Encarnación García.
La presencia femenina a lo largo del libro no se limita sólo a la protagonista, porque van apareciendo multitud de personajes con los que va interactuando. «He procurado reflejar la actitud de las mujeres ante la que se les viene encima porque, por lo que yo he ido sacando al estudiar los archivos, las mujeres del pueblo estaban acostumbradas a tener bastante libertad en muchos ámbitos, incluido el sexual, y eso está empezando a cerrarse, en buena parte, como resultado de que se está celebrando en Trento un concilio», relata la escritora.
La elección de una mujer para el papel protagonista no fue difícil, ya que Encarnación García Amo se ve «forzada» a escribir desde ese punto de vista porque sabe cómo piensan las mujeres. Ahora sólo queda esperar a la reacción del público lector que quiera adentrarse en los vericuetos de una investigación, alejada de los métodos científicos actuales, en la que el sentido común y la observación predomina sobre las pruebas de ADN o los informes de balística. Siempre, con el paisaje de esta comarca de fondo.