El Ayuntamiento de la capital ribereña invitará a las empresas más significativas de la localidad a adherirse a la mesa de trabajo constituida para el desarrollo del programa Equilibrio-Balance entre la vida personal, familiar y profesional. Se trata de una iniciativa hispano-noruega, financiada en un 85% por la UE, asumiendo el 15% restante el Instituto de la Mujer, que persigue la elaboración de una guía de buenas prácticas que favorezcan la conciliación de los ámbitos personal y profesional específica para Aranda de Duero.
La intención, señaló Leonisa Ull, concejala de Acción Social, departamento que coordinará el trabajo, es que el documento, sin ser de obligado cumplimiento, sirva de base para todas aquellas instituciones y organismos particulares que quieran poner en práctica medidas para mejorar la conciliación de la vida familiar y laboral.
«Vamos a producir documentación suficiente en la que luego, las entidades que quieran, podrán inspirarse para ponerlo en práctica. Van a encontrar una gama de cosas que han hecho diferentes entidades noruegas y españolas y, probablemente, alguna les puede servir como ejemplo a la hora de ponerlas en práctica e interpretarlas», explicó Mariano Álvaro, técnico del Instituto de la Mujer.
Superada una primera fase en la que se han recogido ejemplos de buenas prácticas de conciliación, ayer comenzó la segunda etapa en la capital ribereña, uno de los diez municipios españoles y el único de Castilla y León seleccionados para el programa.
En este caso, hasta septiembre se elaborará un diagnóstico sobre la situación de conciliación que se vive en Aranda, incluyendo las medidas que toma el Ayuntamiento. A partir de otoño, cuando se concluya este análisis, se empiece ya a implementar los planes de conciliación. El grupo de trabajo constituido ayer, en el que estarán presentes también los agentes sociales, contará en todo momento con la asesoría de la UTE En Red-Centro de Estudios Tomillo, adjudicataria del asesoramiento para este programa transfronterizo.