La aspiración de acometer de forma integral la depuración de la cuenca del río Gromejón, una iniciativa pionera en la Comunidad Autónoma planteada a la Administración regional allá por 2004 por los ayuntamientos de los nueve municipios afectados, comienza a materializarse. Después de mucho marear la perdiz sobre las posibles soluciones técnicas, la Junta de Castilla y León parece haber adoptado ya una decisión definitiva y ha iniciado la tramitación para llevarla a efecto.
La Dirección General de Infraestructuras Ambientales de la Consejería de Medio Ambiente ha sacado a licitación la redacción de los proyectos de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) y los emisarios de Gumiel de Izán y de Tubilla del Lago, que además darán servicio a Villalbilla de Gumiel y a Caleruega y Valdeande, respectivamente. Un contrato que deberá estar finalizado en un plazo de nueve meses y que se adjudicará de manera conjunta con el proyecto de la depuradora de Huerta de Rey, independiente de la cuenca del Gromejón, con un presupuesto total de 148.875 euros, financiado en un 70% por Fondos FEDER de la UE.
Aunque DB intentó infructuosamente a lo largo de todo el día de ayer contactar con el director general de Infraestructuras Ambientales, José Antonio Ruiz, para confirmarlo todo apunta a que la Administración autonómica se ha inclinado finalmente por instalar tres plantas depuradoras a lo largo del curso fluvial. Precisamente esta solución era considerada la más viable en un estudio que realizó la Junta a finales de 2007 en el que además analizó, como alternativas, una planta individualizada en cada municipio y la agrupación de los nueve núcleos en cinco estaciones de tratamiento.
El último planteamiento hecho público por la Junta en julio del año pasado descartaba la propuesta del informe por considerarla inviable, ya que entendía que la excesiva longitud de algunos colectores dificultaría el arrastre de los residuos. Únicamente consideraba factible la última de las tres plantas recomendadas, a instalar a la altura de La Ventosilla para dar servicio a Sotillo de la Ribera, Quintana del Pidio, La Aguilera y Gumiel de Mercado, que anunció que sería la primera en desarrollar, abogando por depuradoras individuales en los cinco municipios restantes, aunque dejando abierta la puerta a cambios.
Finalmente ha dado marcha atrás y ha escuchado las voces discordantes de los alcaldes afectados de la cabecera y el curso medio, que reclamaban las instalaciones comunitarias previstas para abaratar el mantenimiento.