José Ángel y Ana María, los padres de David García Alonso, y su hermana Ana parecían enteros. Pero cada vez que alguien se les acercaba, les abrazaba y les recordaba a su hijo y a su hermano -lo que pasó cada dos por tres- no podían evitar quebrarse por la emoción. «Es un día en el que tenemos sentimientos ambivalentes, por un lado nos alegra ver cuánta gente le quería pero, por otro, le echamos mucho de menos», explicaba su padre. Y es que ayer se cumplió un año del doloroso fallecimiento del joven alcalde de Mambrillas de Lara, de solo 31 años, y todos sus amigos quisieron recordarle y rendirle un merecido homenaje en el que no faltó de nada.
Repique de campanas, recuerdo a las víctimas de la represión franquista (una de las múltiples causas por las que David tanto peleó), música y bailes castellanos con el grupo de danzas Tierra Lara, un concierto de folk, una charla sobre la organización asamblearia de los pueblos con el alcalde de Marinaleda, Manuel Sánchez Gordillo, y el presidente de la Plataforma Rural de España, Jerónimo Aguado, teatro de calle y rock del bueno con Alto Mercao, Mistweaver, Dirty Youth, Hussein Johnson, Denuncia y Honoris Causa, fueron algunas de las citas con las que vibró Mambrillas en una jornada irrepetible.
El actual alcalde, Jesús Ibáñez, reconoció que no había podido decir las palabras que había pensado durante la inauguración de la calle con el nombre de su íntimo amigo David porque se le puso un nudo en el estómago que no pudo superar. Lourdes Martín, ex concejala del Ayuntamiento de Burgos, pasó la mañana muy cerca de los padres del joven y tuvo que reprimir las lágrimas en muchos momentos: «Si la palabra generosidad se pudiera representar en una persona esa sería David, no tengo ninguna duda», dijo. Otro de sus amigos, Satur Delgado, recordó que el malogrado chaval estaba «permanentemente ayudando a los demás, tenía un carácter muy fuerte pero una bondad hasta el extremo». Todo eran comentarios sobre la inmensa figura de David García Alonso pero esto no quiere decir que solo hubiera pena. Mambrillas de Lara estaba de fiesta y en este ambiente se abrió la exposición de fotografías de Esther Adrián, una muestra de imágenes de la vida tradicional de los pueblos, muchas de ellas coloreadas con acuarelas, y se descubrió una escultura de Susana Rioseras en la plaza del pueblo en recuerdo a la lucha y el compromiso de una persona irrepetible.
La artista tuvo unas sentidas palabras que concluyeron con un caluroso aplauso de todos los presentes: «La fuerza de esa lucha diaria de los imprescindibles, la fuerza de la constancia y la entrega de los muy buenos, la fuerza del compromiso y la amistad de los mejores es la fuerza que pretende representar esta escultura, la fuerza que representaba nuestro compañero, camarada y gran amigo David permanecerá entre nosotros siempre».