Satisfecho, contento y orgulloso. Alberto Gallego no podía disimular ayer la alegría por ser el alcalde de un pueblo que se ha convertido en ejemplo nacional de accesibilidad. En plena Sierra de la Demanda, a 55 kilómetros de Burgos, Hacinas ha llamado la atención del Ministerio de Sanidad y Política Social como merecedor del primer premio Reina Sofía 2009 en la categoría de municipios de hasta 10.000 habitantes.
Con esta distinción, según la resolución aparecida ayer en el Boletín Oficial del Estado, se premian las iniciativas, programas y acciones realizadas en esta localidad dirigidas a la inclusión de las personas con discapacidad en todas las esferas de la vida en comunidad. En este punto, se subraya la puesta en marcha de actuaciones de infoaccesibilidad.
Toda esta teoría se traduce en la práctica, y en boca del alcalde de Hacinas, en una importante actuación centrada en la reconstrucción de la antigua Casa del Cura. Este edificio alberga en su planta baja el Centro del Árbol Fósil, un espacio expositivo y didáctico que abrió sus puertas en 2009 con propuestas de accesibilidad que han sido valoradas por el jurado. Se trata de audioguías preparadas para discapacitados visuales y auditivos, contempladas en el proyecto ganador del concurso de ideas convocado para la construcción de este espacio. «Estos dispositivos no han supuesto un gran desembolso, pero han llamado la atención de grupos procedentes de Madrid», explica Gallego.
Además, el alcalde comenta que la planta superior de este edificio se ha convertido en un espacio de usos múltiples totalmente adaptado para personas con discapacidad, tanto en lo que refiere a las instalaciones del consultorio médico, como de las salas polivalentes y del centro de mayores.
La Reina Doña Sofía será la encargada de entregar el premio al Ayuntamiento de Hacinas en un acto cuya fecha se desconoce. Hasta que llegue ese día es momento de disfrutar del premio y presumir de accesibilidad.