La Junta Administrativa de Olmos de Atapuerca ha remitido a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta un proyecto para recuperar las minas de hierro de la localidad como atractivo turístico dentro del circuito cultural que ofrecen los yacimientos de la sierra. La actuación, que contempla el acondicionamiento para su apertura al público de unos 250 metros de galerías subterráneas, está presupuestada en 200.000 euros.
Hasta el momento, la localidad ha recibido en los tres últimos años ayudas «ínfimas» por valor de 60.000 euros que han permitido realizar estudios de estabilidad, a través de la Universidad de Burgos, y arreglar los accesos a las bocaminas. Este mes de noviembre se colocarán bombas para controlar el nivel freático que hace que las galerías se inunden con facilidad. «Queda por delante lo más importante y también lo más costoso que es todo el interior de las minas», explica el alcalde, Eduardo Cerdá, quien resalta como gran valor del complejo la conservación de materiales originales tales como vagonetas o raíles.
Tanto el regidor pedáneo como el alcalde de Atapuerca, Fernando Campo, Ayuntamiento al que pertenece la entidad administrativa, confían en el respaldo económico de la Junta para hacer realidad este proyecto. No obstante y en caso de que las ayudas sean insuficientes, se plantean la posibilidad de abrir la actuación a la participación privada. Y es que consideran que la recuperación de este complejo minero supondría un complemento de las visitas a los yacimientos paleontológicos.
La idea de los responsables municipales va más allá de la rehabilitación de las galerías con la creación de un parque geológico minero que incluya la yesera que hay en el entorno, así como explotaciones de caliza y arenas. Además, se prevé la recuperación de las antiguas viviendas de los mineros como centro de recepción de los turistas. Un actuación que, según Cerdá, elevaría el presupuesto en otros 100.000 euros.
El proyecto presentado por Olmos de Atapuerca sigue el modelo de las minas de manganeso de Puras de Villafranca, recientemente recuperadas y abiertas al público por parte del Ayuntamiento de Belorado. Un patrimonio minero que se enriquece con el existente en San Adrián de Juarros y en otros municipios de la provincia. Localidades todas ellas que mantienen vivo el proyecto de constituir una asociación de pueblos mineros burgaleses para explotar conjuntamente la riqueza del suelo.
Al margen de esta iniciativa, aún sin desarrollar, los alcaldes de Olmos y de Atapuerca se encuentran estos días visitando la mina de la localidad barcelonesa de Guardiola de Berguedá, abierta al público y donde después de cien años de inactividad se puede ver todavía cómo gotea el petróleo.