300 kilos del embutido en cuestión fueron degustados por los cientos de asistentes a la feria.
Cientos de burgaleses se dieron cita ayer en una nueva edición de la Feria de la Morcilla de Sotopalacios, localidad en la que se fabrican 600.000 kilos de este manjar cada año. La actividad, organizada por el Ayuntamiento de la Merindad de Río Ubierna y la Asociación de Fabricantes de Morcilla de la localidad, tiene como objetivo difundir el conocimiento de la zona a través de la vinculación con la producción de morcilla.
Se repartieron más de 300 kilos de morcilla acompañada de pinchos de chorizo y bebida para todos los asistentes. La jornada comenzó con la celebración de una misa castellana en la iglesia de San Martín de Tours, al mediodía, y el pregón, una hora más tarde, corrió a cargo del director general de Producción Agropecuaria de la Junta de Castilla y León, Baudilio Fernández-Mardomingo. Tras este acto, se dio paso a la degustación de este producto dentro de una carpa habilitada al efecto.
Como novedad, en esta VIII edición la asociación el Ayuntamiento organizó en colaboración con el restaurante ‘Sotopalacios’, el ‘I Concurso popular de recetas con morcilla de Sotopalacios’, que valoró la originalidad de los platos elaborados con un ingrediente esencial, este embutido típico de la localidad.
La morcilla es un producto cuya peculiaridad se encuentra en la cocción de todos sus ingredientes al mismo tiempo, a una temperatura de 100 grados centígrados. De esta forma, tanto el arroz, como la sangre, la cebolla, la manteca de cerdo y el sebo de vacuno, se cuecen juntos, algo que otorga a la morcilla de esta zona un sabor y una suavidad muy característicos y reconocidos por el consumidor.