La constitución del ARI Camino de Santiago, la rotonda en la N-120 para acceder al polígono "El Retorto", el paseo del río Tirón, asignaciones para turismo, inversión en viales del casco viejo, mejoras en el cementerio, depuradora, planta de transferencia, plan juvenil, ayuda a domicilio, centro digital jacobeo y adaptación de la casa consistorial son los proyectos que copan una inversión real próxima a los 3 millones de euros, en unos presupuestos históricos para la villa que ascienden a 4.270.411 euros.
Con un incremento del 153% respecto al de 2008, el presupuesto del 2009 es el de mayor cuantía del Ayuntamiento beliforano que tiene abiertos múltiples frentes de trabajo en campos diversos como la recuperación del trazado del Camino de Santiago en el casco urbano, acciones sociales como la apertura de un Centro de Día y la ampliación de la guardería municipal, mejora de infraestructuras, ampliación de servicios públicos y reconversión de los antiguos silos del SENPA en un centro juvenil que potencie sus relaciones culturales y deportivas.
Los presupuestos fueron defendidos por el alcalde, Luis Jorge del Barco, con la satisfacción de ver superados un sinfín de escollos hasta la consecución de impensables proyectos como el ARI y el logro de poder colocar en las calles beliforanas el símbolo de la UNESCO. «Son unos presupuestos especiales, logrados con el trabajo diario de quienes servimos desde el Ayuntamiento y que, al margen de otras consideraciones, desarrollaremos con ilusión y más entrega», manifestó Del Barco.
Azmara Villar, portavoz del PSOE, recriminó la fecha tan tardía de presentación de los presupuestos y comentó que «son especiales, como en la mayoría de los ayuntamientos españoles, por la incidencia del Plan E».
El primer punto del orden del día fue la presentación de un plan parcial del polígono industrial "El Retorto" para aprobar definitivamente la ubicación de cuatro pabellones agrícolas para otros tantos agricultores.
La portavoz socialista, Azmara Villar, defendió su postura en contra de tal aprobación al entender que el polígono, siendo industrial, no debería acoger otras actividades que no fueran exclusivamente industriales. Del Barco, por su parte, indicó que se había considerado la solicitud por ser una zona del polígono muy delimitada por el área que ocupa y la cabida de las parcelas, y que ello no supone entorpecer la ubicación de otras industrias.