Una corza y sus dos crías fueron halladas sin vida en el coto de caza de Villaverde Peñahorada, ubicado a unos 16 kilómetros de la capital burgalesa, tras ser abatidas por un cazador que se dio a la fuga y las dejó heridas, según informó la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León.
En una nota de prensa, la Junta señala que la corza fue localizada por ciudadanos que paseaban por el campo y vieron cómo era disparada por un cazador. Éstos alertaron al 112 y hasta el lugar se desplazaron agentes de la Guardería Medioambiental de la Junta de Castilla y León y Guardia Civil, que no pudieron identificar al autor de los disparos al haber abandonado ya la zona.
El furtivo, que realizó al menos dos disparos, se retiró del lugar al sentirse observado por los testigos, dejando a la corza herida. Tras larga agonía murió con las dos crías que llevaba en su interior.
La Junta, con los datos recabados continúa investigando la autoría de los hechos, dado que en esta época del año no está permitido el disparo sobre hembras de corzo por ser época de cría.