Martín G. Barbadillo.
Leí esta semana en La Vanguardia una historia que me cayó bien. Igual en otro momento me hubiese sonado a frasecilla de anuncio de colonia, a contraportada de manual de autoayuda o a pastelón de campaña electoral americana, pero en este caso me gustó verlo. El artículo hablaba de un movimiento llamado Somos lo que Hacemos -We Are What We Do, en inglés- que afirma que cada persona es capaz de mejorar el mundo a través de las pequeñas acciones que hace cada día sumadas a las pequeñas acciones de los demás.
La organización ha publicado un libro que recoge 50 de estas acciones, las más sugeridas por las 3.000 personas que respondieron a su petición publicada en el periódico británico The Guardian. Y el top absoluto, el numero uno de la lista, fue, como no podía ser de otra manera, sonríe. Sí, algo tan sencillo y tan poco frecuente que yo también recomiendo a algunos de los que he hablado en esta misma columnita: pequeños comerciantes, universitarios, teleoperadores, burgaleses en general y, por supuesto, a mí mismo, que tampoco es que sea una fiesta permanente con patas.
Hay otras accciones muy buenas como ‘bañarse con alguien que te guste’, una manera sensual de ahorrar agua, o ‘respirar hondo’, ‘contar un cuento a un niño’, “’ceder el paso a un coche en cada trayecto’, ‘escribir a alguien algo cariñoso’ y ‘tocar , besar, acariciar a las personas que se quiere’... Se toca poco en Burgos, ¿no? Así no mejoramos el mundo...
Este periódico no es The Guardian, lo puedo asegurar, pero pasado mañana publica unas páginitas con los deseos y própositos de gente anónima que, básicamente trata de mejorar las cosas en la medida de sus posiblidades o al menos divertirse, que ya es. Lo mejor es que, si quieres, puedes enviar los tuyos también con un correo a feliz2009@diariodeburgos.es. y así vemos cómo quedan todos juntos.
Para ayudar a los tímidos, aquí va uno mío: A ver si estoy más en el momento presente y pienso menos en la pantalla siguiente y en la anterior.
Salud y alegría.
Sr. K creo que eso lo decían en la Bola de Cristal.
Confieso que soy una persona muy concienciada con el ahorro de agua, sobre todo si es tal y como aquí se cuenta. Incluso hasta lo de desentumecer el sentido del tacto es algo que puede hacer mucho bien en esta ciudad de caras agradables en los establecimientos y joviales viandantes.
El problema para desarrollar correctamente estas acciones es lo que decían en Barrio Sésamo: "Solo (en género neutro) no puedes, con amigos (en género neutro), sí". Lo confieso; soy un luchador solitario con muchas ganas, como media población burgalesa. Unamos nuestras ganas y hagamos algo bueno por la humanidad de una vez.
Propicio Solsticio, feliz cambio de calendario y que las Navideces os sean leves. Muevan sus caderas con el 'Navidez Rock' (pulsen sobre Sr.K y verán)