Esta foto de Miguel Ángel Manzano ilustró su columna semanal.
Miguel Ángel Manzano Gómez no acudirá este martes a su cita semanal con los lectores de Diario de Burgos. La muerte ha truncado su aventura vital y periodística, su vocación escondida. Reconocido y laureado jurista, abogado de profesión, miembro fundador de la Asociación Burgalesa de Arbitraje, de la que era presidente, fue un hombre inquieto y luchador, no solo frente a la enfermedad que le atenazaba y contra la que batalló a brazo partido, sino también contra las injusticias e ilegalidades, vinieran de quien vinieran.
Gracias a sus cartas al director, siempre oportunas y siempre actuales, se ganó a pulso y por derecho propio un rincón en la quinta página de este periódico. Le costó, pero al final asumió el reto de acudir semanalmente a su cita con los lectores de Diario de Burgos y tituló, con intención, su sección ‘Cosas mías’, aunque han sido también las cosas de todos los burgaleses. Reconocía que no era fácil esta labor de escribidor a plazo fijo, como decía él, y que corría el riesgo de repetirse o no dar con el tema de interés, pero semana tras semana el domingo enviaba su artículo a través de su correo electrónico, que ayer quedó sin dueño. Nos encandiló durante casi dos años con sus enjundiosas columnas, en las que hilaba comentarios y contaba historias, vivencias y recuerdos con mensaje. Su lenguaje no era engolado, era directo y claro. Su juicio era certero, como buen cazador que era, según cuentan sus compañeros de monterías por la Sierra de la Demanda y otros cotos de la provincia.
Miguel Ángel Manzano era un hombre de los que llaman al pan pan y al vino vino, en fin, un ‘vocero’ de la calle, de los burgaleses de a pie. Por eso no se casaba con nadie y criticaba a diestra y siniestra. Luchó contra no pocos molinos de viento y rompió lanzas por todos los anhelos de una ciudad que quiere progresar. Su objetivo también fue espolear conciencias y afanes de los políticos y responsables de las administraciones cercanas y lejanas. Nunca diluyó la tinta con la autocomplacencia ni la lisonja. Se consideraba un columnista todoterreno y por ello tocaba todos los palos y sombrajos con enorme sinceridad personal. Su grave dolencia, que acabó por dejarle sin habla, no mermó su verbo literario. Sus reflexiones, quizás por deformación profesional, tenían mucho de alegato. Hizo bandera de las justas reclamaciones de Burgos y de los burgaleses, y en especial de la Facultad de Medicina. En los últimos meses, sus artículos, viniera o no a cuento, terminaban con el reivindicativo mensaje de «Facultad de Medicina».
Burgalés hasta los tuétanos, amó a esta ciudad, pero criticó su desesperante conformismo, al que siempre plantó cara. Quería aportar su granito de arena y encontró la oportunidad a través de las páginas de Diario de Burgos, que agradeció porque le permitía amplificar sus palabras. En las nuevas tecnologías encontró además un instrumento para mantener comunicación permanente con sus vecinos de la Plaza Mayor y del resto de la ciudad. Manzacosas.blogsopt.com fue su ventana en la red, que también fue su aliada para superar las barreras del habla.
Ha muerto un columnista y un hombre cabal y sincero. En estos momentos de dolor por tan irreparable pérdida reciban el más sincero pésame de cuantos trabajamos en Diario de Burgos su esposa, María Cristina Narváez Abalo, así como sus hijas Cristina y Amaya y el resto de la familia. Las honras fúnebres y funeral se celebrarán hoy lunes a las seis de la tarde en la capilla del Tanatorio de la Funeraria San José, efectuándose acto seguido su incineración.
Descanse en paz.
Me sorprende la muerte de Miguel A.Manzano al que conocí siendo yo muy joven.En aquel momento tremenda persona ( hace mas de 40 añ0s ) y muy humano, siempre me impresiónó gratamente su personalidad, desde Venezuela donde vivo, mis condolencias a su familia y a los burgaleses, perdimos a alguien dificil de reemplazar. Jesús Bartolomé
Sin lugar a dudas, una gran pérdida...
Un abrazo a familiares y amigos
En el mundo de los blogs, Miguel Ángel (Manzacosas) se hizo un hueco pronto por su ironía inteligente, su certera crítica, el humor con el que acompañaba sus escritos y la bondad que destilaba en sus comentarios en los blogs de los demás.
Fue extendiendo su red social a partir de la Burgosfera (http://burgosfera.googlepages.com/), plataforma a la que pertenecía. En uno de sus últimos comentarios, que dejó en la entrada que Blogófago dedicó a los dos años de mi blog, La Acequia (http://laacequia.blogspot.com/), decía, textualmente:
A los lectores podía parecernos divertido, elegante, valiente...
Pero la mejor definición la hizo en su blog: "por razón de edad, me he convertido en un lobo solitario al que le gusta decir lo que él cree es la verdad. Y voy y lo digo. Y seguiré. Vaya que sí".
Todos hemos perdido a alguien importante. GELU
Mi más sincero pésame a su familia y amigos.
Hasta siempre.
Q.E.P.D.
Una pena.
Mis condolencias con su familia.
Hasta siempre. D.E.P.