Obama ha tenido la oportunidad de visitar la Muralla China.
El presidente de EEUU ha usado el éxito de su viaje por Asia como cortina de humo sobre el incumplimiento de uno de sus grandes compromisos electorales: el cierre de Guantánamo. Barack Obama, que visitó ayer Corea del Sur en lo que fue el punto y final de su gira oriental, admitió por primera vez que no logrará clausurar el penal cubano en enero, como había prometido, aunque insistió en que sí lo conseguirá a lo largo del año.
La orden de cierre en 12 meses de esa cárcel fue una de sus primeras acciones como presidente, pero la resistencia del Congreso a aceptar a detenidos en territorio estadounidense y de otros países a acogerlos ha hecho que hasta ahora hayan salido de la base naval solo una veintena de presos.
«Estamos inmersos en una trayectoria y un proceso en el que yo anticipo que Guantánamo será clausurado en 2010», declaró Obama en una entrevista con la cadena Fox News realizada en Pekín. «No voy a marcar una fecha exacta porque mucho depende de la cooperación de la Cámara», añadió.
La Casa Blanca había dado señales ya de que no lograría cumplir la meta establecida para el cierre de la prisión, donde permanecen unos 215 arrestados, pero ésta es la primera vez que el mandatario lo reconoce.
«La gente tiene miedo, y es comprensible, después de un montón de años en los que les dijeron que Guantánamo era clave para mantener a los terroristas fuera de EEUU», aclaró.
Su predecesor, George W. Bush, abrió el penal en enero de 2002, para recluir de forma indefinida y sin derechos legales a sospechosos de pertenecer a Al Qaeda o a los talibanes, capturados principalmente en Afganistán.
Al contrario que Bush, Obama ha ordenado el traslado de detenidos de Guantánamo a territorio norteamericano para su enjuiciamiento. Seis serán procesados en tribunales civiles y otros cinco en cortes militares especiales. El gobierno estudia actualmente la posibilidad de habilitar una prisión civil o militar en Estados Unidos para acoger a los prisioneros que no pueda repatriar a terceros Estados.
Aviso a Tel Aviv. En relación a otro de los temas conflictivos de su abultada agenda, el presidente advirtió a Israel de que la construcción de nuevos asentamientos en Jerusalén Este dificulta el proceso de paz con los palestinos, porque les «amarga» y podría llegar a ser incluso «un peligro».
Obama lamentó la aprobación el martes por parte del Comité de Planificación de Jerusalén de la construcción de 900 nuevas viviendas para colonos en Guiló, barrio del sur de la ciudad situado al este de la Línea Verde -la frontera entre el territorio hebreo y el árabe mundialmente aceptada-, por lo que la construcción vulnera el Derecho Internacional.
«La situación en Oriente Próximo es muy difícil y he dicho en repetidas ocasiones, y lo diré de nuevo, que la seguridad de Israel constituye un interés vital para la seguridad nacional de EEUU y nos aseguraremos de que ellos estén seguros», indicó Obama.
El presidente norteamericano llegó ayer a Seúl procedente de Pekín, en la última etapa de su gira asiática, para abordar el programa nuclear norcoreano y las relaciones bilaterales con Corea del Sur.
El mandatario se reunió con su homólogo, Lee Myung-bak, al que indicó que desea resolver los temas pendientes entre ambas naciones, que han frenado un acuerdo bilateral de libre comercio, el que podría beneficiar a los exportadores de su país.
El tratado comercial de Estados Unidos con Corea del Sur se encuentra en estudio, al igual que los que pretende llevar a cabo con Colombia y Panamá en Latinoamérica.