La iglesia de Santa María se vistió de gala ayer por la mañana para acoger uno de los momentos de mayor recogimiento de las fiestas. Allí, en el tradicional recinto religioso de la ciudad, los sanjuaneros le rindieron su homenaje al Santo y a la Virgen de Altamira en una multitudinaria Misa Solemne que contó con la presencia de los representantes de las distintas cuadrillas y de las principales autoridades políticas de Miranda.
El oficio religioso apeló a los sueños de los ciudadanos, a recordar los valores y a aferrarse a las tradiciones, palabras que fueron recibidas con emoción por parte de los feligreses que se animaron con las melodías con las que el Orfeón Mirandés José de Valdivielso acompañó en el acto.
Pese a tratarse San Juan del Monte de una celebración popular, un silencio solemne dominó toda la Misa, como si el cansancio de dos días de fiestas no pesara, como si todos los presentes hubiesen precisado de un momento dedicado al espíritu después de largas noches de encuentros. Sobre el final y antes de comulgar, decenas de personas empezaron a desfilar por los pasillos de la iglesia hacia el altar portando ramos de flores para rendir su homenaje al Santo y a la Patrona. Ahí, una vez más no hubo distinción de edades, porque desde bebés en brazos de sus padres hasta abuelos ataviados con sus blusas, todos compartieron ese momento.
Bajo la dirección del músico Alberto Sáez, el Orfeón repasó las partituras más tradicionales y se llevó la ovación de los presentes tanto dentro de la propia iglesia como instantes después cuando, desde el quiosco de la plaza España, interpretaron el Himno de Miranda. En el mismo sitio donde además, la Cofradía de San Juan del Monte llevó a cabo el acto para los Sanjuaneros Ausentes. Un total de 9 mirandeses recibieron su pañuelo conmemorativo entre los que destacó el periodista Ricardo cantera, el pregonero de 2009.
Los ausentes. «Aunque yo siempre estoy volviendo y no me siento fuera de Miranda siempre es bonito que a uno le recuerden», sostuvo, al tiempo que agregó que «quién ha vivido San Juan alguna vez lo recordará para toda la vida. Es como que en el calendario te marcas esa fecha y si no puedes venir por lo que sea, pues sacas el pañuelo y lo dejas en algún rincón de tu casa para verlo y sentirte más cerca de los tuyos. Esta fecha no pasa sin más, nunca», sostuvo.
Además, la peña de San Juan del Monte de Burgos y representantes de El Alboroto, de Aranda de Duero, le entregaron a la Cofradía un cuadro que rememora el encuentro que los tres colectivos celebraron en 2009 como parte de su acuerdo de hermanamiento.