Será en otoño cuando los mirandeses puedan ver en las pantallas el resultado de un año intenso de trabajo. Raquel Sáenz de Buruaga presentará entonces su cuarto documental que comenzará a rodar la próxima semana y en el que tratará de describir a través de imágenes y de testimonios la realidad del Club Deportivo Mirandés, una de las entidades más populares y seguidas de la ciudad.
Al igual que en su anterior trabajo, Juan Delmonte, El Tiranubes, Sáenz de Buruaga se ha enfrentado a este proyecto con cierto desconocimiento. «Para mí supuso un reto, pero al mismo tiempo una ventaja: te enfrentas al tema sin prejuicios y con la capacidad de sorpresa intacta», admite.
La directiva del club fue quien se puso en contacto con la cineasta el año pasado para dar vida a este trabajo con el único fin, por el momento, de que sirva para el disfrute de aficionados y mirandeses. El nombre del documental, 12, lo dice todo. «Mi idea es describir esa realidad que hace tan extraordinario a este equipo. El fútbol, con la realidad que está viviendo Miranda con la crisis y el paro, aporta un poco de euforia y autoestima a la ciudad, a los aficionados. Son muchas las personas que aportan su ilusión a este proyecto», afirma.
La intención es que el rodaje de las escenas concluya el 11 de abril, en el encuentro que los rojillos mantendrán en Anduva con el Alavés. Un partido para el que, adelanta, contará con tres cámaras para registrar diferentes momentos del partido. Después llegará la revisión de las aproximadamente 30 horas de material rodado, la construcción del guión, el montaje, la sonorización y el estreno, que será en otoño.
Equipo humano
La duración del mediometraje será de unos 45 minutos y la cineasta se rodeará del mismo equipo humano que le ayudó en anteriores trabajos, Luis Brox, María Orive y Gonzalo Letona, éste último jefe técnico de RTVCYL en Burgos.
La experiencia, admite Sáenz de Buruaga, está siendo positiva. «Para mí todo esto está siendo muy intenso porque me interesa mucho más el fútbol terrenal que el galáctico, el de las estrellas multimillonarias. Me parece muy bonito este fútbol porque por un lado es profesional, con un rigor y una disciplina y a la vez es cercano al ciudadano».
El primer objetivo de la mirandesa era conocer a fondo la realidad del equipo y de todo lo que supone la entidad en la ciudad. Para ello, se ha sumergido durante meses en el día a día del club. Al margen de acudir a los entrenamientos o de apuntarse a los partidos, ha vivido la emoción del sentimiento rojillo desde dentro, viajando con las peñas Komando Kemando y Rojillos de Aquende allá donde jugara el equipo. Asimismo, también ha mantenido un estrecho contacto con la plantilla y el cuerpo técnico «observando en los partidos cualquier detalle y absorbiendo como una esponja todo lo que rodea al equipo». «La verdad es que se me ha despertado la vena futbolera y estoy contagiando este entusiasmo a mi familia y amigos», comenta divertida.
Advierte que al igual que en sus anteriores trabajos, sus documentales, más que informativos «tratan de ser emotivos»; es decir, con una historia que contar, «en plan ficción». En esta ocasión la historia se relacionará con la tensión que está viviendo el equipo en su regreso a Segunda B. También tratará de mostrar aspectos del día a día del club rojillo que los aficionados desconocen. «Espero poder transmitir todo esto tal y como lo tengo ahora en mi cabeza», concluye.
Fundadora de la asociación cinéfila Otrosojos, la cineasta ha dirigido los documentales Salta Pololo (2002), La Banda o la Vida (2005) y Juan Delmonte, El Tiranubes (2007).