Tras el cierre del pasado año, la oficina de empleo de Miranda contabilizó un mayor número de contratos a camareros y bármanes que a peones de industrias manufactureras, claves en la tradicional economía local. Los datos laborales facilitados por el Observatorio Provincial de Empleo de Castilla y León referentes al último quinquenio reflejan que en 2009 se formalizaron 1.327 contratos a bármanes frente a los 1.063 registrados a operarios fabriles.
Las numerosas regulaciones de empleo registradas en los dos últimos años ayudan a entender este fenómeno inédito; un cambio de sentido en el mercado laboral en una ciudad en la que, tan sólo cinco años antes, los contratos a camareros suponían menos de la mitad de los que se realizaban a operarios manufactureros:1.131 altas laborales realizadas a bármanes frente a 2.503 de peones de fábricas.
Según los mismos datos, el declive del sector de la construcción se anunció un año antes, en 2008; al término de este periodo los 822 contratos efectuados a albañiles y mamposteros fueron inferiores en número a los 1.316 firmados por los trabajadores hosteleros , si bien en 2005 los primeros superaban en un centenar a los trabajadores del sector servicios con 1.225 contratos.
Prácticamente todas las ocupaciones relativas a la construcción han sufrido descensos similares, incluso más llamativos. Por poner varios ejemplos, la altas laborales de los transformadores de hormigón pasaron de 185 en 2005 a 86 en 2009. Los peones de obras públicas se redujeron a menos de la mitad en el mismo periodo, de 106 a 51; los conductores de maquinaria de tierras experimentaron un desplome al pasar de 108 contratos a tan sólo 34 el año pasado.
Por su parte, el personal de limpieza ha experimentado una reducción del 40% en sus contrataciones en el periodo de estudio (978 en 2005 a 606 contratos en 2009); mientras las contrataciones a los peones del transporte y descargadores, muy ligados a la industria, cayeron un 80% pasando de 888 contratos a los 200 del año pasado.
A salvo de la crisis
Por fortuna, los camareros, que experimentaron un incremento progresivo en torno al 15% pasando de los 1.131 contratos a los 1.327 registrados al cierre de 2009, no son los únicos en mantener sus cifras. Cocineros, enfermeros, auxiliares de enfermería de atención primaria y los empleados para el cuidado de niños y empleados para el cuidado de personas representan el resto de actividades profesionales que en los últimos años aumentaron su número de contrataciones en la ciudad.
El incremento más llamativo en los últimos cinco años se registra en profesiones del ámbito sanitario como los auxiliares de enfermería de atención primaria y los enfermeros que pasaron de contabilizar 2 y 48 contratos durante el año 2005, respectivamente, a formalizar 62 y 129 en 2009 .
Asimismo, la incorporación de la mujer al mercado de trabajo ha afectado al incremento de cuidadores de niños, profesión en alza en este mismo periodo: de 29 en 2005 a 51 en 2009 con repuntes en 2007 y 2008 de hasta 85 empleados por año.