El ministro de Fomento, José Blanco, certificó ayer en Zaragoza en un acto en el que participaron representantes de siete comunidades autónomas que Miranda va a ser un punto esencial en el nuevo corredor Cantábrico-Mediterráneo de ferrocarril de alta velocidad y doble vía. Un trazado que además será válido para el transporte de mercancías, lo que no sólo lo hace importante para los viajeros, que verán reducidos en más de la mitad los tiempos de viaje, sino que será esencial para el desarrollo del potencial logístico que entre el Cantábrico y el Mediterráneo tienen muchas poblaciones, entre ellas Miranda, y gracias a la conexión en la ciudad del Ebro con la línea Madrid-Irún/Bilbao, también de buena parte del territorio castellano y leonés.
Aunque sin dar una fecha para que la importante línea esté operativa, Blanco destacó la doble valía de esta línea, que empleando el eje del Ebro, «permitirá ahorrar costes y tiempo tanto a los viajeros como a las empresas que la utilicen para el transporte de mercancías».
Así, según las estimaciones del Ministerio, el tiempo de viaje entre las ciudades extremas del corredor pasará de las actuales 9 horas entre Bilbao y Valencia a las futuras tres horas y treinta minutos. Ello dejará a Miranda como paso obligado de los tráficos que procedentes de Castilla y León y el País Vasco vayan con destino a Logroño, Zaragoza, Valencia y Barcelona, y viceversa, (aunque en el caso de Euskadi tendrá otro ramal que circulará por Navarra).
Como ejemplos, destacan que los nuevos tiempos de viaje desde Miranda dejarán a Logroño a 18 minutos (ahora a 53), a Zaragoza a una hora (actualmente a 2 horas y 44 minutos), a Barcelona a 2 horas y 50 minutos (ahora a 5 horas) o a Valencia a 3 horas (en la actualidad son 7 horas). Desde Miranda el corredor conectará con el trazado AVE del País Vasco, poniendo a Vitoria a 10 minutos, a Bilbao a 45 minutos y a San Sebastián a otros 45 minutos. A ello se añadiría un ramal desde Bilbao a Santander, lo que dejaría a la capital cántabra a una hora y media de Miranda.
Aunque sobre el papel el corredor está definido a gruesos trazos, los pasos a dar todavía son muchos, y largos. Y es que los procesos administrativos de cada uno de los tramos siguen ritmos muy dispares. Así, mientras que en el País Vasco ya se ejecutan algunas obras en tramos de la conocida como "Y" vasca, el trazado que discurre por el eje del Ebro (entre Miranda y Zaragoza) apenas han avanzado. Y es, precisamente el tramo Miranda-Logroño el más atrasado, ya que se ha licitado la redacción del Estudio Informativo, o lo que es lo mismo, el estudio que dirá las alternativas posibles para luego trazar en detalle la línea. Con todo, Blanco aseguró que antes de fin de año ya habrá trabajos -no quiere decir obras- contratados en todo el corredor.
«Ganar a la carretera»
Si el corredor va a ser fundamental, como expuso Blanco, «para ganarle terreno a otros medios de transporte como la carretera y el avión» en el tráfico de pasajeros, mucha importancia le dio el ministro al papel que la línea va a tener para el transporte de mercancías, dando respuesta a «la elevada presencia industrial y de seis puertos de importancia internacional» que recorren el eje, como son Valencia, Sagunto, Castellón, Bilbao, Pasajes y Santander.
Así, el ministro resaltó que el corredor permitirá a las empresas españolas disponer de un transporte de mercancías de «altas prestaciones», y a la economía española responder a los nuevos «retos económicos». En su discurso ante los representantes autonómicos afirmó que «el futuro corredor será una pieza clave para relanzar el transporte de mercancías por ferrocarril, al mejorar la unión de España con Europa y del Cantábrico con el Mediterráneo».
En esta línea, el ministro significó que el corredor será también un elemento fundamental para el desarrollo de actividades logísticas, y por ello, se prevé clave en la operatividad que tendrá el complejo Cylog que la Junta y Miranda Logística desarrollan en el polígono de Ircio, y a través de Miranda, eje fundamental de uso para las mercancías procedentes de otros centros logísticos de la región que deseen conectarse con los grandes núcleos de transporte del Cantábrico y el Mediterráneo.
Además, se puso en evidencia que la infraestructura permitirá ahorrar tiempo y costes al aportar un eje transversal de comunicaciones de primer nivel, modificando la geometría radial de la red existente.