Ayer se instaló una mesa informativa en la calle de La Estación y se colgaron diversos mensajes para hacer reflexionar a los ciudadanos.
Ayer se celebró el Día Mundial de Lucha contra la Droga, una fecha que en la Asociación Boreal, que trabaja con drogodependientes y sus familias, no dejan pasar de largo para poner en evidencia ante la sociedad mirandesa que la droga sigue siendo un grave problema, especialmente para los jóvenes, pero al tiempo, defender, y con ejemplos, que de las drogas se puede salir con la ayuda necesaria.
En una mesa informativa colocada en la calle de La Estación hicieron el trabajo de campo, el de la información, siempre tan necesaria. El otro, el trabajo diario con los drogodependientes lo hacen en su sede, en la que desarrollan diferentes programas por los que cada año pasan más de 200 personas.
Unos son drogadictos con los que se trabaja en varias áreas como el asesoramiento, el desarrollo personal y social, la reducción de daños… Ahí están programas como el de dispensación de metadona, con jóvenes de una media de 37 años, y algunos hombres más que mujeres. En este apartado de reducción de daños han sido 57 las personas atendidas este año. «El número de personas que nos llegan menores de 30 años es mínimo, los jóvenes que acuden lo hacen por drogas distintas a las heroína, como el cannabis, la cocaína o las drogas de diseño», explican. Además, el acceso a Boreal entre los jóvenes se produce por una primer contacto desde la familia: «Primero acude la familia para informarse, y luego deciden ellos, los jóvenes, si vienen o no», comentan. Entre los mayores de 30 años, es la cocaína la principal droga de consumo en la mayoría de los casos.
Otra de las acciones es la de educación para la salud, en la que se «trata de evitar infecciones, potenciar el control sanitario, conductas saludables», explican desde la asociación Boreal.
Una rama también importante de la actividad que se realiza está en el apoyo a las familias. El programa presta una colaboración fundamental, ya que son parte importante en el apoyo al drogodependiente que está en un proceso de desintoxicación. «Informamos y asesoramos a la familia como copartícipe del tratamiento terapéutico de la reinserción del drogodependiente», valoran desde el colectivo social.
Y otro grupo, es el de la sociedad en general, ante la que se realizan diversas campañas de sensibilización, como la ejecutada ayer, que es parte del global que durante el año se realiza, principalmente con los jóvenes como colectivo ‘diana’.
Este año, además, Boreal ha decidido que sean los propios drogodependientes los que hagan visible su experiencia con las drogas, al igual que su paso por el colectivo en su camino por la recuperación.
Dando la cara
Desde Boreal reconocen que la información ha mejorado, pero en un día como el de ayer abandonan los tecnicismos para dar voz a los protagonistas de historias que lamentablemente cada día se repiten, pero que también por fortuna, son ejemplos de que la superación es posible.
«Nadie, excepto las personas que tristemente se han visto afectadas por su dependencia a las drogas, podrá calibrar las consecuencias que a nivel emocional, personal, familiar y social implican», dicen desde Boreal.
En esta línea reconocen el «enorme esfuerzo» que ha supuesto para los usuarios plasmar en un papel sus experiencia, «reabrir viejas heridas nunca es fácil, y más aún, sí se trata de evocar situaciones poco gratas», reconocen. Y es que como explican desde el colectivo «en su mente, se agolpan recuerdos e imágenes de personas que les acompañaron en sus errores, y que o bien supieron retirarse a tiempo, o desgraciadamente, fue la propia vida la que les retiró a ellos».
Sobre estas líneas, reproducimos algunos extractos de los testimonios que varios usuarios de Boreal han escrito como fiel reflejo de una realidad que está ahí y que quieren olvidar. Por fortuna, lo están consiguiendo.