Diario de Burgos
Saltar Publicidad   Cerrar   

Publicidad

Miranda
Sociedad / Drogodependencias

Buscan poner freno a las lonjas que ocupan los jóvenes para beber

G.A.T. / Miranda de Ebro - domingo, 3 de mayo de 2009
El Ayuntamiento intensificará el control policial al tiempo que insistirá ante los propietarios, entre ellos las inmobiliarias, explicando que este uso de los locales no está permitido

En el marco del V Seminario Jóvenes y Alcohol organizado por la Federación de Alcohólicos Rehabilitados de España (FARE), y que en la ciudad lo ha coordinado Aremi, el alcalde de Miranda, Fernando Campo, avanzó que el Ayuntamiento trabaja desde hace unos meses en la erradicación de un problema que vincula a los jóvenes con la bebida, como es el uso de pisos y lonjas en los que se juntan, muchas veces con el alcohol como único medio para divertirse.

Y es que los jóvenes han cambiado algunos de sus hábitos y ahora encuentran en estas lonjas un espacio "ideal" y sustitutivo de la calle -especialmente en invierno- para hacer botellón. El problema se ha traslado. «La presión policial que se ha hecho sobre el botellón y en las entradas de los grandes supermercados ha hecho que los jóvenes busquen otros métodos que están menos controlados», reconocía el alcalde, que explicó cómo semanalmente se detectan uno o varios casos, muchas veces tras la denuncia de los vecinos que sufren el ruido generado por los jóvenes.

Así, el Consistorio, además de indicar a la Policía Local que intensifique las investigaciones para detectar estos usos, va a ponerse en contacto con los propietarios, «hay que decirles que las lonjas no son para eso, porque además no están aisladas, no tienen ningún servicio... vamos a ser bastante duros», advirtió. Más, si como en muchos casos, como asegura, son las propias inmobiliarias las que las alquilan.

«Siempre ha habido gente que tiene un piso y allí se juntan para divertirse, que no es malo, pero estas lonjas son específicas para buscar la diversión a través del alcohol», reflexionó Campo, asegurando que muchos son menores de edad y que las lonjas suponen un riesgo ante cualquier situación de emergencia por no ser espacios acondicionados para la habitabilidad.

En el seminario, donde se dieron cita 90 inscritos -muchos de ellos menores de 35 años-, participó también el presidente del Instituto Regional de la Juventud Sergio Montoya. Desde la Administración regional se trabaja en el Plan Regional contra las Drogas y ahí «se ha empezado a detectar que empiezan a consumir alcohol a más temprana edad y en cantidades cada vez mayores», expuso. De hecho las organizaciones estiman que la media está entorno a los 13 ó 14 años de edad.

Por ello hizo especial hincapié en la valía de las campañas de prevención y sensibilización, y para casos ya detectados, en la colaboración con los colectivos que trabajan con estos enfermos: «Hacen un magnífico trabajo, y en Castilla y León asisten anualmente a unas 3.500 personas», explicó.

En la línea, desde el área de Servicios Sociales municipal Conchi Ortega defendió el trabajo que se desarrolla en el ámbito escolar en materia de prevención, y apuntó a que se dará continuidad a experiencias de ocio alternativo para los jóvenes como el programa Construyendo mi futuro.

Demasiado temprano

Desde FARE, su presidente Ángel Velasco reconoció que el binomio jóvenes y alcohol «es un problema creciente», y mostró su preocupación porque los jóvenes, especialmente en la práctica del botellón, «salen con el objetivo de emborracharse porque interpretan así la diversión», comentó. También lamentó la facilidad con la que se inician en el consumo: «Decir en una letra pequeña eso de sé responsable es como no decir nada, lo que hay que hacer es decir no consumas, no que consumas poco», comentó, unido al hecho de que mientras las empresas gastan miles de millones en publicidad ellos [los colectivos] siempre andan escasos de recursos para poder trabajar en la prevención.

Velasco pidió a las administraciones que sigan trabajando en la creación de alternativas de ocio, «porque el alcohol no puede ser una diversión, el alcohol te lleva a una grave enfermedad». También valoró que muchas veces, en simple actos sociales o familiares, «al niño se le da una copita de cava; en sí parece que no tiene importancia, pero es una forma de normalizar el alcohol», aseguró Velasco.

Compartir en Facebook
Compartir en Google Plus
Compartir en Twitter
Grupo Promecal
Se recomienda una resolución de pantalla de 1024x768 y las últimas versiones de los navegadores.
Diario de Burgos digital se basa en el Sistema de Gestión de Contenido desarrollado por Escrol