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20 de junio de 2018
Miranda
Sociedad / Feria de la Ciencia 2008

Javier Mateos, divulgador científico: «Una persona que no se ríe, no es de fiar»

R.L./ Miranda - martes, 11 de noviembre de 2008
Un adulto se ríe de media 20 veces al día. Dicen que la risa reduce el estrés y el miedo, libera endorfinas, combate el insomnio...

Algo tan simple como la risa esconde detrás de sí un universo de teorías acerca de su origen. Parecerá extraño, pero una persona que habitualmente no se ríe, no es de fiar. Así que una buena y sincera carcajada a tiempo puede abrir muchas puertas.

Todos sabemos qué es la risa, pero lo que usted trata de explicar es cómo funciona o qué produce risa, hasta tal punto de abordar una visión Darwiniana.

Una forma de abordar el origen de la risa es buscarlo a nivel evolutivo. Hoy en día nos reímos, pero ¿cómo surge la risa?,¿cuándo surge? Si sabemos cómo nos reímos, podremos saber después qué nos puede hacer reír.

Según la teoría que explica, reírnos implica que hemos aprendido algo.

Hay gente que dice que hay que aprender riendo, pero creo que es al revés, que ríes cuando has aprendido, cuando te han sorprendido.

Hay gente a la que cuesta arrancarle una sonrisa, y más aún una carcajada. ¿Por qué?

Cuando alguien no se ríe, no es una persona de fiar, y todo se debe a una cuestión de autocontrol porque está más preocupado en controlarse que en dejarse llevar. Esto lo hacen porque intentan mantener una imagen o no están siendo sinceros, por lo que quizás no son de confianza. Hay gente a la que le aterra perder el control.

Entonces la risa es un acto de seguridad en uno mismo.

Así es. Se suele decir que la risa eleva la autoestima, y esto significa que tienes la suficiente confianza como para perder el control. Y lo pierden tanto, que conozco incluso a gente que se ha hecho sus necesidades encima mientras se reía.

Si se pudiera elegir, yo preferiría llorar de la risa.

No se puede controlar. También puede ocurrir que relajamos los esfínteres y nos meamos de risa. Y después de reírte es complicado también recuperar la calma, porque te ahogas.

¿Por qué nos cuesta tanto recordar los chistes?

Te acordarás de ellos si realmente te han hecho reír, ya que reímos si hemos aprendido. Cuando ríes estás liberando endorfinas, y ante una nueva situación inesperada, tu cerebro la convierte en algo que puede aprender, y la fijas. Desplegamos endorfinas cuando hacemos ejercicio, a las dos horas de tomar un café, cuando se amamanta, cuando tienes un orgasmo, y por último, cuando reímos. Así que si quedas con la persona que te gusta a tomar un café, a hacer ejercicio y a hacer el amor, y encima te cuenta chistes, eres la persona más feliz del mundo.

Liberas endorfinas a tope, vamos.

Buf, a mansalva.

Pero estamos en crisis, y la cosa no está como para reírse.

La risa ayuda a minimizar los problemas y a desestresar. Un nivel de estrés es bueno, aunque un nivel continuo de estrés es ahora normal: si te falta el trabajo, si tienes hipoteca, etcétera. Hay gente que se toma las cosas peor y se estresa más, y esto provoca toxinas. En cambio, quien ríe libera unas sustancias beneficiosas antibacterianas y antiirritantes. Es como decir "no tengo dinero, pero tengo buena salud".

Ante el mundo actual, ¿de que se parte usted de risa?

Me fascina el absurdo que hay en la vida cotidiana y que no vemos. Puede parecer una inmoralidad, pero es gracioso que se polemice por el contenido de melanina en la piel de un señor que va a ser el presidente de la primera potencial mundial. La vida está llena de pequeños absurdos a los que se da una importancia terrible. Hay que reírse de esas cosas.

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