La decisión del Parlamento Vasco a instancias del PNV de reactivar una ponencia en el seno de la institución para abordar la incorporación administrativa del enclave de Condado de Treviño en Álava ha sido respondida con duras críticas desde los representantes políticos de Burgos y Castilla y León. La celebración de la primera de las reuniones previstas, tal y como ayer avanzó DB, ha sido vista con tintes únicamente electoralistas tanto por el PSOE como por el PP en el País Vasco, valoración coincidente a la que ayer expresaron varios cargo públicos burgaleses de ambos partidos.
«Se aproximan elecciones en el País Vasco, y con esto creo que se puede explicar todo», dijo a este medio el delegado de la Junta de Castilla y León en Burgos, Jaime Mateu, que recordó que «el Parlamento Vasco hizo una promesa, y ahora se les acaba el tiempo y empiezan a enredar como siempre suelen hacer en elecciones con el tema de Treviño, tienen que justificar que hacen algo, pero mejor sería que lo hagan en su territorio y no se inmiscuyan en el castellano y leonés».
Mateu aclaró que «el territorio de Condado de Treviño está protegido en el Estatuto de Autonomía como territorio perteneciente a Castilla y León, pero no sólo por esta ley máxima de nuestra Comunidad Autónoma, sino por razones históricas». El delegado calificó de «ruido» previo a la campaña electoral ya que no hay nada que haga prever un cambio: «El Gobierno de Castilla y León lo tiene absolutamente claro, Treviño es innegociable, es Castilla y León y como tal va a ser atendido por las autoridades castellanas y leonesas».
También consideró que el Parlamento Vasco se debe dejar de «pretender hurtar y sustraer un territorio a Castilla y León», y así abogó por la atención de los treviñeses: «Avanzar en acuerdos, conversaciones, diálogo con nuestras provincias limítrofes, en este supuesto con Álava y así llegar firmar convenios en orden a la prestación de los servicios necesarios para los treviñeses. Reuniones sí, pero para consensuar la prestación de servicios a los ciudadanos», zanjó.
No obstante recordó que «si el Gobierno vasco no está dispuesto a renovar los convenios, Castilla y León los prestará, de hecho Castilla y León se lleva volcando en Treviño con inversiones muy fuertes e importantes, por decir algunos como la guardería infantil, las carreteras, la depuración, el riego...», enumeró.
Igualmente contundente fue el presidente de la Diputación de Burgos, Vicente Orden Vigara: «Siempre que hay elecciones ha salido Treviño a relucir, pero estamos en un estado democrático y hay un Estatuto de Autonomía, hay una sentencia firme y, lo que a mí me parece más importante, ha habido unas elecciones democráticas y han sido ganadas por el Partido Popular, y después, ha habido autonómicas y nacionales, y los resultados en Condado de Treviño son exactamente los mismos que en el resto de la provincia».
Vigara consideró la postura del PNV como un «empecinamiento» de no respetar el estado democrático, y dudó de la presencia de la Diputación en la ponencia, si es que es invitada: «No sirve para nada, ya hay estudios sociopolíticos, socioeconómicos y culturales de lo que es Treviño». El presidente de la Diputación sí ofreció «mi mano tendida para los convenios de colaboración que quieran, pero a partir de ahí: Estatuto y respeto a la voluntad soberana», concluyó.
No es el momento
Desde el PSOE, el secretario general en Burgos y portavoz en la Diputación, José María Jiménez, aseguró a DB que «no se da ningún tipo de circunstancia que haya hecho cambiar la posición de los grandes partidos en este sentido. El PSOE de Burgos y el PSOE de Castilla y León siguen manteniendo la pertenencia de Treviño a Burgos», por ello no dudó en valorar la iniciativa del PNV como consecuencia de las próximas elecciones en Euskadi.
Jiménez dijo que «no es el momento» de abordar este asunto y que su partido mantiene que «el procedimiento establecido para cualquier segregación debe pasar por un acuerdo entre PP y PSOE, que ahora mismo no están dispuestos ni en la Diputación ni en el Parlamento de la Nación».