El milenario del Monasterio de San Salvador de Oña está siendo uno de los grandes protagonistas de 2011 y precisamente fue en su documento fundacional donde se citó por primera vez de forma escrita a la pequeña localidad de Villavés, entonces Villaues, y a su iglesia de San Juan Evangelista, entonces Sancti Johannis. Este hecho ha llevado a esta población de la Merindad de Valdeporres a celebrar su propio milenario. Eso sí, de una manera modesta. Será el próximo sábado y todos sus habitantes participarán activamente, como espera el alcalde, Jesús Lizarazu, dado que la mayoría se pondrá ropa de época para la ocasión.
Los orígenes de Villavés están unidos al antiguo monasterio de San Juan de Porres, ya desaparecido y cuya advocación recogió la actual parroquia de San Juan Evangelista. En los siglos X y XI, la población formaba parte de las posesiones de Sancho Garcés y su mujer Doña Urraca, quienes lo donaron al Monasterio de San Salvador de Oña en el 1011. Más tarde, en el siglo XIII, el monasterio pasó a formar parte de los dominios de los Velasco, y en el XIV, al Señorío de Revilla. Muchos avatares ha habido desde entonces en esta pequeña población rodeada de un espacio natural privilegiado que forma parte de la Red Natura 2000.
En el año 1845 sumaba «56 almas», según el Diccionario Madoz. El censo de Floridablanca contabilizó 126 personas en 1787, pero con la emigración de los años sesenta quedó bajo mínimos hasta que en los 90 comenzaron a llegar nuevos pobladores y ahora suma 19 personas empadronadas. Cuenta, no obstante, con 43 viviendas que se llenan durante los fines de semana y vacaciones y devuelven la vida a este rincón de montaña. Eso mismo sucederá el próximo sábado con motivo de la celebración del milenario, que comenzará a las doce y media de la mañana con una actuación musical didáctica que protagonizará Alfonso Díez Ausín, experto folclorista y etnógrafo. Ofrecerá un concierto de música antigua antes del descubrimiento de una placa conmemorativa del milenario y una comida de confraternidad que, como en la Edad Media, estará hecha a base de lechazo y ensalada.
Asimismo, el centro social de Villavés expondrá toda la documentación que la junta vecinal ha ido recopilando sobre su historia para acercarla a sus vecinos. Será un día más de hermandad en una localidad que mira hacia el futuro y que avanza en la medida de sus posibilidades.
Hacia adelante
Con Lizarazu trabajan en la junta vecinal Juan Carlos Liébana, Guillermo Varona y Jesús Manuel. Los vecinos también ponen su grano de arena en trabajos comunales, como la limpieza de sendas y caminos que están realizando y que mejorará el aspecto del Camino Real, el Camino de Cocinos que lleva a Puentedey, la senda La Canal y el Camino del Rojo. Las calles de Villavés han ido mejorando en los últimos años, así como el alumbrado, el lavadero y la fuente que presiden el centro de la localidad. Incluso, se ha instalado wifi para dar acceso a internet a todos los vecinos.
Una de las próximas tareas se centrará en acondicionar el antiguo juego de bolos tres tablones y el parque infantil. «Se trata de ganar en bienestar para los vecinos», señalan desde la junta vecinal, y de que Villavés tenga otros mil años de historia por delante.