La pequeña, pero valiosa localidad de Valpuesta, donde ya sin discusión se sitúa uno de los orígenes de la lengua romance castellana allá por el siglo IX, sigue luchando por su futuro y por convertirse en «un elemento tractor del desarrollo de Las Merindades con un proyecto de difusión internacional». Quien lo dice es Koldo Usín Fernández, presidente y fundador de la asociación cultural Platero y Valpuesta, creada en 2009, y fundador también en sus orígenes en 1998, aunque ya alejado de ella, de la Asociación de Amigos de Valpuesta.
En estos años, se han tratado de fraguar numerosas propuestas para que el valioso legado cultural que dejó el Obispado de Valpuesta, entre los años 804 y 1087, sea un recurso de primer orden en el ámbito cultural, económico y turístico. Muchas han sido las iniciativas y las intenciones de colaboración entre las instituciones castellanoleonesas y vascas, dada la cercanía de Valpuesta a Álava, pero prácticamente ninguna ha dado resultados tangibles.
Lo único que se ha logrado es que la colegiata de Santa María, un imponente templo símbolo de lo que fue antaño Valpuesta, se halle inmerso durante esta década en constantes obras de restauración, en las que la Junta de Castilla y León lleva invertidos dos millones de euros, si se cuentan los 600.000 que dedica a la restauración que está ejecutando la Diócesis de Burgos en el claustro.
Una de las iniciativas más ambiciosas para promover la difusión de Valpuesta como lugar de origen del castellano fue el proyecto para convertir la Casa del Arcediano, situada junto a la colegiata, en Centro de Interpretación del Castellano. Llegó a haber una partida en los presupuestos regionales de Castilla y León de 2006. La Consejería de Fomento iba a rehabilitar el edificio, entonces propiedad del Ayuntamiento alavés de Valdegovía, y la Diputación de Álava lo iba a equipar, pero en 2007, el cambio político en las instituciones vascas, que pasaron a ser comandadas por el PNV, hizo naufragar la idea.
El edificio fue subastado en 2008 por el Ayuntamiento de Valdegovía y aunque la junta vecinal de Valpuesta pujó por él, finalmente quedó en manos privadas y hace solo un año abrió sus puertas rehabilitado como restaurante. Pese a ello, Koldo Usín, la nueva alcaldesa de Valpuesta, Marisol Bengoa, y los socios de Platero y Valpuesta, cuyo nombre nace del reconocimiento al Nobel de Literatura, Juan Ramón Jiménez, no cejan en el intento y ya han buscado otra nueva ubicación para el Centro de Interpretación o museo de la lengua romance castellana, el palacio de Zaldívar, una edificación blasonada de 495 metros cuadrados construidos en la que esperan ver algún día cursos de castellano y una labor de investigación y divulgación de la lengua castellana.
Esa es una de las iniciativas que plasman en el proyecto para una intervención integral en Valpuesta que han redactado de la mano de profesionales, como el arqueólogo Ibán Sánchez y el arquitecto Ángel Casaseca, y para el que llevan más de un año tratando de buscar fondos. La primera puerta que tocaron fue la de la Consejería de Cultura y Turismo, donde registraron su proyecto. Trataron de arañar fondos del Plan PAHIS, Patrimonio Histórico y Cultural de Castilla y León, pero su programación para 2004-2012 ya está comprometida. Las mesas de trabajo que la Oficina Lanzaindustria creó para impulsar proyectos de desarrollo en Las Merindades ante la posibilidad del cierre de Garoña fue otro de los lugares donde se ha debatido el proyecto que finalmente fue adoptado por el Ceder Merindades y presentado ante la Consejería de Agricultura y Ganadería para optar a los fondos de desarrollo rural que cofinanciarán la Junta y el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.
proyecto estratégico. De momento, ha sido catalogado de estratégico por la Junta y ha quedado en reserva, pero desde Platero y Valpuesta siguen trabajando para que obtenga el respaldo de las administraciones de Castilla y León. Por ello, su siguiente puerta es la de la Diputación. Koldo Usín considera que el «proyecto debería ser liderado por la Fundación Valpuesta creada el pasado año por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Diputación» y desde esta institución lograr el apoyo económico de la Administración regional. Por ello, el diputado de Cultura, Jorge del Barco, ya ha sido invitado a conocer la localidad.
El proyecto de intervención integral en Valpuesta plantea diseñar un plan director sobre la base de estudios arqueológicos e históricos de sus orígenes para contar con toda la información posible de un núcleo en el que la mano humana apenas ha intervenido y que pudo ser anterior a la colegiata. Restos de la muralla medieval indican el pasado de esta villa, que fue adquirida en 1410 por Juan I Fernández de Velasco dado su valor estratégico. La imponente torre de los Velasco es uno de los legados que quedan de entonces.
Además, Valpuesta se encuentra enclavada en Camino de Santiago oculto o primitivo y en el Parque Natural Montes Obarenes-San Zadornil. A quienes luchan por situar esta pequeña localidad en el mapa les sobran razones para hacerlo.