Los apicultores están en estos días trabajando para terminar de recolectar toda la miel de sus colmenas antes de la llegada del mal tiempo. El frío del mes de julio, que redujo la época de floración del brezo al mes de agosto y paralizó la actividad de las abejas, por su nula tolerancia a las bajas temperaturas, ha reducido su cosecha entre un 20 y un 30 por ciento, una cifra que varía en función de los cálculos de los productores consultados por DB. Pero en lo que sí coinciden todos es en que una de sus mayores preocupaciones es la inminente llegada del voraz avispón asiático y las negativas consecuencias que puede tener entre sus abejas.
La enfermedad de la loque o el ácaro barroa son algunas de las amenazas con las que ya conviven las abejas y que producen una elevada mortandad entre estos insectos, responsables de la polinización de más del 90% de la flora silvestre. Pero el avispón asiático puede ser la puntilla. Llegó de China a Europa por el puerto de Burdeos en el año 2004 y ya está presente en el 40 ó 45 por ciento del territorio francés y se está adentrando en España y Alemania. Según los expertos avanza a una media de 100 kilómetros al año, por lo que todos los pronósticos indican que en 2012 estará en Merindades, teniendo en cuenta que esta plaga ya se ha detectado en Guipúzcoa y Navarra.
Mientras, la Administración no mueve ficha y ya hay voces críticas ante esta actitud como la del apicultor espinosiego Ángel Nava, responsable de Apicultura de la Unión de Campesinos, ganador del primer premio del Concurso de Miel de Brezo de Burgos en dos de sus cuatro ediciones y uno de los mayores productores de Las Merindades. Nava mantuvo la pasada primavera un encuentro con el jefe del Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería, Baudilio Fernández-Mardomingo para ponerle de manifiesto esta problemática. Pero lamenta que, a día de hoy, en la Administración no han concretado de qué departamento es la responsabilidad de combatir este insecto, si de Agricultura y Ganadería o de Medio Ambiente. Asimismo, entiende que deberían ponerse en marcha mecanismos para que los apicultores sepan como enfrentarse al avispón asiático contra el que las abejas europeas no saben luchar, al contrario de lo que sucede con la avispa europea, a la que ya están acostumbradas.
Un folleto informativo editado por el Ayuntamiento de Espinosa de los Monteros y el equipo de Plan 42 de la Consejería de Medio Ambiente con motivo de la última edición de la Feria de la Miel, y escrito por la licenciada en Biología, Lourdes González Azpiri, describe estrategias de control del insecto.
ESTRATEGIAS DE COMBATE. La experta propone la reducción de las piqueras para evitar que se cuele en la colmena, la protección de las piqueras con mallas metálicas, la cobertura de las colmenas con mallas de pesca, el traslado de las colmenas, la captura mediante trampas (con agua azucarada, mezcla de cerveza...) y la eliminación de los nidos.
Esto último puede ser lo más conflictivo, a juicio de Nava, porque puede desencadenar el uso de venenos que afecten de forma indirecta a todos los insectos. González Azpiri plantea el sellado con poliuretano, el uso de insecticida, la congelación o la quema del nido. Pero Nava se pregunta quién realizará este trabajo si nadie se está preparando para llevarlo a cabo. «Veo que tendré que enfrentarme a la avispa con mis propios medios», concluye.
INFORMACIÓN ANTE TODO. Otra apicultora espinosiega, Yolanda Martínez, responsable de Apicultura de COAG y vicepresidenta de la Asociación Provincial de Apicultores, coincide en el temor ante este depredador y recomienda «mucha información». «Estamos empezando a recopilar información y aprendiendo de los franceses que llevan más tiempo con el problema», explica Martínez, quien avanza que el próximo 26 de noviembre, COAG y la asociación ofrecerán una charla en Burgos.
Mientras, muchos apicultores a ella con avispas capturadas ante el temor de que sean la asiática, pero hasta ahora todas han sido falsas alarmas, incluida la suscitada hace pocos días en los montes de Ordunte, donde un apicultor menés creyó, por error, haberse encontrado con este insecto.
Desde COAG, esta apicultora, que comercializa la miel Las cabañas y tiene más una década de experiencia, también trabaja en el proyecto impulsado para conseguir que la UNESCO declare Patrimonio de la Humanidad tanto a la miel como a las abejas por la vital labor polinizadora que realizan para el mantenimiento de la biodiversidad y el equilibrio natural de nuestro planeta.
Como los dos anteriores, Luis Ángel Álvarez Escalante, productor de miel Valloseda en Espinosa de los Monteros, teme al depredador. Su empresa es más reciente, la fundó en 2007 y admite que, «si tienes un dineral metido en este negocio, claro que la avispa asiática es una gran inquietud». Este apicultor, natural de Medina de Pomar, apuesta por informarse y afirma que acude a todas las ferias y charlas que puede. Él como los demás, mantendrá este año los precios, a pesar de la bajada de la producción. Más adelante, si la avispa asiática comienza a mermar las colmenas, quizás tengan que subir los precios.