Los propietarios de estos perros continúan sin ser localizados.
A penas dos meses después de su instalación en un hotel canino de Villarcayo, la Protectora de Animales y Plantas de Las Merindades se ve ahora obligada a buscar un nuevo lugar donde alojar a sus perros. Y es que los antiguos socios decidieron vender estas instalaciones y las nuevas condiciones del actual propietario para con la Asociación han cambiado.
De este modo, el máximo de canes que se les permite alojar allí es de veinte. «Ahora mismo tenemos 42 por lo que durante este mes tenemos que sacar a 22 para poder pagar el precio que teníamos hasta ahora porque, de lo contrario, nos cobrarán por animal extra», explican desde la Protectora. De poder disponer de todas las instalaciones ahora se tienen que limitar a un pequeño espacio y se han visto, además, obligados a afrontar el gasto de la subida del alquiler.
Por todo ello, los responsables de la Asociación se muestran preocupados porque han de reubicar a esos 22 perros en un corto espacio de tiempo a lo que se añade que «no podemos recoger los que están apareciendo en la calle». Mientras buscan un nuevo lugar donde poder continuar con su labor, se centran en localizar adoptantes y casas de acogida que estén dispuestos a cuidar de los animales y darles cobijo hasta que la situación se normalice, haciéndose la Protectora cargo de los gastos veterinarios. «Nos da mucha pena porque por fin habíamos encontrado un lugar donde los animales podían correr libres y donde nadie les podía maltratar», lamentan.
sacrificados. Asimismo, temen que el no poder recoger ahora a los canes abandonados por no disponer de un lugar donde albergarles suponga el sacrificio de éstos. Por ello, los que han ido apareciendo se encuentran en la calle. «Necesitamos urgentemente encontrar a sus dueños. Creemos que algunos simplemente se han perdido porque están bien cuidados y llevan collar, incluso el antiparasitario, pero sin chip. Si no aparecen, se los llevará el servicio de recogida y su fatal desenlace no tendrá remedio», aseguran.
Ésta es la segunda vez que la Asociación se ha visto obligada a abandonar el lugar en el que se había instalado. Hace poco más de un año dejaron atrás Villanueva La Lastra por la imposibilidad de adquirir núcleo zoológico allí.