El techo del comedor fue apuntalado por operarios del Ayuntamiento momentos después del incidente.
Parte de la escayola del techo del comedor del colegio Princesa de España de Villarcayo se desprendió ayer durante la hora de la comida. Al parecer, cayó un cascote debido a la acumulación de agua y, antes de que cayera el resto, desalojaron a los niños. Aún así, algunos padres se indignaron por una situación que, aseguran, pasaría algún día por el «precario estado» de las instalaciones.
Algunas familias se lamentaban también por no «haber sido informados de ninguna forma. Nos hemos tenido que enterar de lo sucedido por nuestros propios hijos. Nadie nos ha dado ninguna explicación. Ese comedor alberga a más de 150 escolares y podría haber pasado una desgracia».
Es en este sentido donde manifiestan su malestar. «Las aulas del nuevo colegio están perfectamente adaptadas para impartir las clases allí. No entendemos a qué están esperando para el traslado».
Por su parte, Jokin Garmilla, presidente de la AMPA, ha señalado que «el estado de abandono en el que se encuentra el colegio es lamentable. Desde que se presentó el proyecto del nuevo han pasado años y en ese tiempo se tenía que haber invertido en el actual, porque ya habíamos informado del mal estado de las ventanas y las goteras que hay en las clases».
Seguridad
La alcaldesa del municipio, Mercedes Alzola, ha querido hacer un llamamiento a la calma y asegurar a los padres que «por supuesto, lo primero que nos interesa es velar por la seguridad de los alumnos».
Así pues, ha informado de que esta misma mañana acudirá con expertos en construcción y aparejadores para que evalúen el estado del edificio ya que ayer se encontraba fuera. «Es evidente que hay carencias, de ahí que hayamos construido otro nuevo colegio pero, aunque quisiéramos hacer el traslado ya, es muy difícil puesto que la calefacción no está regulada y los accesos están embarrados y no se ha podido trabajar en ellos por las heladas», señala.
Alzola confía en que el suceso sea algo puntual. En cualquier caso, «tomaremos la decisión más adecuada para la seguridad de los niños», asegura.