Por una vez, y sin que sirva de precedente, parece que los mensajes sindicales y los patronales coinciden a la hora de diagnosticar el estado de salud del sector de la construcción local. Hace una semana los promotores y constructores hablaban de una crisis inmobiliaria «virtual y mediática»y ahora es UGT, en boca de su secretario provincial, Julián Juez, quien advierte de los peligros de una «orgía de alarmismo innecesario» en torno a la evidente desaceleración de la actividad.
La preocupación a nivel local se reactivó a principios de septiembre, tras conocerse la mala evolución del empleo en la construcción en agosto, cuando se registraron 91 parados en el sector mientras en el conjunto Castilla y León el saldo era positivo. Este dato, que coincidía con la eclosión de la crisis hipotecaria en Estados Unidos, venía a poner punto y final a un periodo de seis meses continuados de generación de empleo en la provincia. El anterior registro de aumento del paro en la construcción local pertenece a enero (con 36 desempleados), un mes, por cierto, en el que también influye el cierre de obras por vacaciones de Navidad.
Sin restar importancia a estos registros negativos, Julián Juez considera que no merman la estabilidad que disfruta el sector y la fortaleza que está demostrando la economía burgalesa, que reparte sus fortalezas en la industria y los servicios. «Alarmar más de lo necesario puede contribuir a empeorar la situación y, no olvidemos que estamos ante un problema externo -en referencia a la crisis de las hipotecas ‘basura’- que nos puede afectar, pero en menor medida del que padece el problema».
En este sentido, Juez recuerda que las garantías del sistema hipotecario nacional - «garantista al 120%»- no tienen nada que ver con las que rigen el norteamericano y los famosos créditos subprime, y que las previsiones económicas -aunque matizadas en estos momentos- todavía apuntan por la senda del crecimiento.
colchón. El secretario provincial de UGT recuerda que, pese a la «leve» desaceleración que se detecta en Burgos en el ámbito de la vivienda residencial, el sector de la construcción local es mucho más amplio y diversificado en su conjunto (especialmente en el ámbito de obra pública)por lo que, a su entender, hoy por hoy mantiene una gran actividad «y no hay síntomas de una crisis o una hecatombe a corto plazo». «Sí, hay una menor actividad y el precio de la vivienda sólo ha subido un 5% cuando hemos conocido periodos de hasta el 20%... Eso -añade- también es positivo para la economía del trabajador».
Una prueba de del dinamismo del sector es la cantidad de trabajadores desplazados de otras provincias y países (sobre todo Portugal)que diariamente se incorporan a la obra local atraídos especialmente por un salario mínimo de 15.500 euros, 2.000 euros por encima de la media.
Para Julián Juez, si la tendencia negativa en el empleo se prolonga en los próximos meses y empiezan a haber problemas de carga de trabajo, será esta mano de obra desplazada la que servirá de colchón protector que evite un daño mayor a los cerca de 12.000 empleos estables que suma este sector en Burgos.
industria. Por otro lado, las dudas en la construcción son certezas en la industria, el primer sector de la economía burgalesa y cuyo comportamiento en los últimos meses es calificado desde UGT como «muy positivo». «Salvo los característicos dientes de sierra en los resultados, vemos que está generando nuevos proyectos de implantación y ampliación de empresas».
Este crecimiento es una fuente de un empleo más estable y cualificado que el de la construcción y que, a su vez, tiene un efecto multiplicador de la actividad del sector de servicios.
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