Burgos habrá perdido más de 14.500 habitantes en 2020, a razón de 1.457 por año, de mantenerse las actuales tendencias demográficas. Esta previsión dejaría la provincia con hasta quedarse con 347.000 vecinos (frente a los 361.600 con los que ha empezado 2011) y retrotraería la situación a finales del siglo pasado, al anular el crecimiento experimentado en la primera década del XXI, que fue 13.172 personas.
Las proyecciones hechas públicas ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que España podría perder más de medio millón de habitantes, hasta situarse en 45,6 millones; y Castilla y León unos 101.000, para quedarse con menos de 2.4 millones. Esta comunidad presenta el saldo más negativo, junto con Canarias y Andalucía; mientras que atraerán población las de Madrid, Valencia, Cataluña y Castilla-La Mancha.
La disminución de los nacimientos y de la natalidad, junto a un aumento de la emigración explicarían, según el INE, el saldo negativo. El descenso de los alumbramientos se produciría porque en los próximos años se encontrarán en edad fértiles las generaciones de mujeres menos numerosas que nacieron durante la crisis de natalidad de los 80 y primeros 90.
En Burgos se prevé que este año den a luz 3.191 mujeres; mientras que en 2015 serán 2.895 y en 2020 poco más de 2.500. Esto es, la media anual de bebés descendería en 663. Por contra, las defunciones no solo se mantendrían estables, sino que se incrementarían ligeramente, de los 3.819 entierros de 2011 se pasaría a 3.886 en 2020.
Por lo que respecta a los cambios de residencia, para la provincia serían más decisivos los movimientos fuera de España que los internos. Así, emigrarían al extranjero más burgaleses que los foráneos interesados en fijar aquí su residencia, si bien la diáspora se atenuaría con el paso del tiempo (de los 3.800 de 2011 a los 3.300 de 2020), frente a una media de inmigrantes extranjeros estable, 3.165 al año. Mientras, los movimientos migratorios dentro del país bastante equilibrados, al producirse un descenso paulatino de emigrantes e inmigrantes, de casi 7.000 en estos primeros años a los poco más de 6.000 en 2020.