El periodo pre electoral la dejó apartada, en el cajón de los asuntos pendientes que podían esperar sin que nadie los echara de menos, pero el comienzo de un nuevo mandato municipal acaba de "resucitarla" y el equipo de Gobierno se ha puesto de nuevo manos a la obra para elaborar una Ordenanza de Seguridad y Convivencia Ciudadana que prometió sacar adelante en su programa.
La norma (que sirve como compendio de otras ordenanzas ya en vigor, modifica algunos de sus apartados e introduce otras novedades) se basa en un texto con el mismo título que la Federación Española de Municipios y Provincias elaboró hace ya muchos meses y que se justificó con el objetivo primordial de «preservar el espacio público como un lugar de encuentro, convivencia y civismo, en el que todas las personas puedan desarrollar en libertad sus actividades de libre circulación, ocio y recreo, con pleno respeto a la dignidad y a los derechos de los demás y a la pluralidad de expresiones y de formas de vida diversas».
A lo largo de casi 80 páginas, el modelo de la FEMP toca casi todos los palos. Limpieza, transporte, obras, cartelería, ocupación del espacio público, contaminación acústica... Y también baja a la arena de las miserias cotidianas para hablar de cómo debe tenderse la ropa o de la regulación de las necesidades fisiológicas.
Basándose en ese documento el Ayuntamiento de Burgos tiene ya elaborado su propio borrador, según explica la concejala de Seguridad, Gema Conde. El texto ha sido remitido, por partes, a cada una de las áreas afectadas para su estudio porque puede entrar en conflicto con normas ya existentes.
«Les daremos un plazo amplio para que se lo puedan leer y luego tener reuniones con cada una de ellas para ir aclarando términos y dando forma al texto definitivo que, en algún caso, puede dar lugar a la sustitución del texto antiguo o, en otros, a la remisión a la ordenanza en vigor», añade Gema Conde.
Para 2012
Con todo ello, es probable que haya que esperar hasta el próximo año para tener listo el texto definitivo y, desde luego, para la aprobación de la Ordenanza Cívica, que también deberá pasar por el tamiz de los grupos políticos de la oposición, a quienes hace tiempo que Gema Conde se comprometió a trasladar la idea para que presentaran sugerencias, ya que en definitiva debería ser en pos de la convivencia.
La propia concejala advierte que es posible que haya cambios, cosas que no se parezcan en absoluto a la propuesta inicial y otras que, en efecto, se calquen tal cual del texto propuesto por la Federación de Municipios, que en la mayoría de los casos endurece las sanciones y sobre todo los importes vigentes hoy en día. Pero tiene pinta de que la ordenanza dará mucho que hablar, para bien o para mal.