Todas tienen en común haber apostado por la innovación para desarrollar ideas propias o surgidas a partir de la necesidad de un cliente. Su reto les ha llevado a plasmar ese trabajo en proyectos únicos que han reforzado su competitividad al convertirse en elementos diferenciadores en sus respectivos mercados. Y ahora, además de rentabilidad económica, esas prácticas les han reportado un reconocimiento público por parte de la Confederación de Asociaciones Empresariales (FAE).
Cuatro empresas burgalesas, de las ocho que llegaron a la final, recibieron ayer el Premio FAE de Innovación en el transcurso de unas jornadas que tuvieron como escenario el Palacio de Saldañuela y que estuvieron presididas por el presidente de los empresarios, Miguel Ángel Benavente. NC Hyperbáric, en la categoría de mediana empresa; Automatismos y Sistemas de Transporte Interno (ASTI), en la de pequeña, así como Compañía Castellana de Automóviles (Cromer) y Equipa Tu Equipo (Tequipo), en la modalidad de microempresa, han sido elegidas por demostrar la viabilidad de sus proyectos innovadores.
Ellas son las que han recibido el reconocimiento, pero en la gala de ayer también hubo mención para aquellas que llegaron a la final y se quedaron a las puertas. En su caso, la debilidad encontrada tiene que ver con que sus proyectos están en fase de desarrollo y no se ha podido medir su impacto en el mercado. Han sido Angulas Aguinaga, Vyrsa -fabricante de dispositivos de riego-, Nicolás Correa Service y Embutidos Cardeña.
No obstante, tanto FAE como Caja de Burgos, patrocinador del premio, animaron a los finalistas a presentarse a la próxima convocatoria de estos premios cuya continuidad garantizó Benavente. En este sentido, el director general de la entidad financiera, Rafael Barbero, valoró la importancia de los galardones para reconocer las mejores prácticas innovadores del tejido industrial de Burgos.
«La innovación es un factor estratégico y obligado para las empresas», aseguró Barbero en la clausura de la gala, al tiempo que resaltó que las cajas también han tenido que innovar para adaptarse al mercado financiero y puso como ejemplo el proceso de integración en Banca Cívica.
En su primera intervención ante el empresariado como director general de Caja de Burgos, subrayó el «compromiso» de la entidad y del grupo Banca Cívica con las empresas como «única opción de futuro». Y en este sentido, avanzó que en los primeros seis meses del año se han formalizado 900 millones de euros en operaciones, además de realizado otras 653 a través de las líneas del ICO.