Los servicios públicos son deficitarios por naturaleza. Eso parece un axioma que viene cimentado en la necesidad de tener una flota de transporte público y no pagar dos euros por trayecto o en la necesidad de tener unas piscinas municipales y que la entrada cueste 12, por poner ejemplos. Sin embargo, llama la atención que en la Memoria de Rendimiento de 2010 destaque un servicio que genera el 140% de lo que cuesta: la zona azul u ORA, que precisamente el año pasado sufrió una ampliación de sus dominios.
Otras áreas que llegan a cubrir costes son Aguas y Cementerio. En el primer caso, y al tratarse de una tasa que regula un servicio esencial, está vetado que se emplee el Servicio para generar beneficios. De hecho, buena parte de las millonarias inversiones que se acometen cada año en esta parcela permiten que el índice de ingresos no supere al de costes, y eso teniendo una de las aguas más baratas de toda España (en capitales de provincia).
También es llamativo lo del cementerio. Por primera vez la gestión del camposanto no ha costado un duro al Ayuntamiento. Más aún, incluso ha aforado 8.000 euros. El motivo hay que buscarlo en la revisión de los contratos de sepulturas otrora firmadas "a perpetuidad". Ha resultado que el contrato no obedecía a los términos y ha expirado a los 99 años, con lo que no pocas familias se han visto en la tesitura de volver a contratar el espacio en cuestión para evitar que los restos de sus antepasados acabaran en el osario de San José.
Ni con clientes
En la Memoria se analizan decenas de servicios municipales y hay ejemplos de todo tipo, pero basta comprobar el balance de dos que son utilizados cada año por decenas de miles de ciudadanos de forma periódica: Autobuses e Instalaciones Deportivas.
En lo tocante al transporte público, el año pasado se expendieron hasta 13,5 millones de trayectos. Aún así, los ingresos por el pago de esos trayectos fueron de 4,3 millones, frente a un coste de funcionamiento anual de 12,8 millones de euros. El resto de los ingresos llegaron vía subvención desde el Estado (1,4 millones) y la Junta (25.000 euros). Por publicidad se ingresó la pírrica cantidad de 2.968 euros.
En Instalaciones Deportivas ocurre algo similar. Burgos es la segunda capital de provincia de toda España que más usuarios tiene de este servicio (nos supera Vitoria), y aún así con las cuotas de los abonados apenas se cubrió 1,7 millones de los más de 16 que cuesta mantenerlas, ampliarlas y dotarlas de actividad. Para que vean lo complejo que es hacer caja, mostramos que, en Burgos, hasta la grúa pierde dinero. Y eso que se llevó 7.471 vehículos en 2010.