h. jiménez / burgo
El Partido Popular va camino de su tercera mayoría absoluta consecutiva en el Ayuntamiento de Burgos y podría afrontar un nuevo mandato en el Gobierno municipal con la holgura de contar con 15 concejales, según los resultados de la encuesta elaborada para Diario de Burgos por TNS Demoscopia.
La correlación de fuerzas entre los dos grandes partidos, PP y PSOE, se mantiene estancada en los mismos resultados que ambos consiguieron hace cuatro años, pues los socialistas repetirían sus 10 ediles o quizás perderían uno. Mientras tanto, la principal novedad en el Salón de Plenos llegaría con la fuerte irrupción de Unión, Progreso y Democracia, que dependiendo de ese concejal socialista que "baila" podría conseguir entre 2 y 3 asientos en la Casa Consistorial.
La formación que lidera Roberto Alonso heredaría de esta forma el hueco político que deja Solución Independiente. José María Peña cuenta actualmente con dos concejales. Ya ha anunciado que no se presentará, pese a lo cual en la encuesta mantiene un 2,5% de los sufragios. Ahora ese voto alternativo al bipartidismo clásico iría a parar a la lista de UPyD. Desde el año 1999, cuanto Tierra Comunera obtuvo 3 ediles, ninguno de los partidos minoritarios ha logrado superar los dos puestos en el Pleno. Siempre según esta encuesta, UPyD obtendría sus simpatías mayoritariamente procedentes de electores que en el año 2007 escogieron al PP.
Por su parte Izquierda Unida, la cuarta fuerza política de la ciudad, que en los comicios de 2007 se quedó a las puertas de mantener el concejal, se aleja de esta posibilidad al pasar del 4,6% al 3,4% de los votos totales.
Detrás de ella el resto de formaciones que concurren a las elecciones (PCAL o Ciudadanos de Burgos, entre otras) no parecen tener opciones de convertir sus votos en corporativos, pues entre todos, incluso sumando los votos en blanco, apenas alcanzan el 5,5% y se exige un mínimo del 5% para conseguir representación.
Como viene ocurriendo a lo largo de las dos últimas legislaturas, la presencia residual de formaciones más pequeñas o de carácter independiente no impide la mayoría suficiente para que los populares gobiernen la ciudad cómodamente y para que los socialistas consoliden un apoyo significativo.
votantes fieles. Y todo pese a que, insistiendo en el análisis de la evolución de los dos grandes, ambos caen ligeramente en las previsiones de voto. Si en las elecciones de mayo de 2007 el PP obtuvo un 47,7% de los votos con Juan Carlos Aparicio como cabeza de cartel, ahora pasaría a 47,2% con Javier Lacalle. Y si el PSOE de Ángel Olivares lograba un 34,2% ahora, con Luis Escribano, obtendría un 32,1%, siempre según la encuesta de TNS Demoscopia. Ambos mantienen estable la fidelidad de sus antiguos votantes. Tanto el PP como el PSOE lograrían que quienes les apoyaron en 2007 vuelvan a hacerlo mayoritariamente en la cita con las urnas del 22 de mayo.
El trabajo de campo de esta encuesta fue realizado entre el 26 de abril y el 3 de mayo, justo a las puertas del comienzo de la campaña electoral, cuando ya se conocían todos los candidatos y algunas líneas de sus programas, mediante entrevistas telefónicas a 450 personas residentes en Burgos capital, mayores de 18 años, con una distribución proporcional por zonas.