Diario de Burgos
Saltar Publicidad   Cerrar   

Publicidad

Local
Tema del día / La otra riqueza de la provincia

546 bienes conforman el ingente patrimonio industrial burgalés

R. Travesi/H. Jiménez/Burgos - domingo, 20 de febrero de 2011
La Consejería de Cultura cataloga 4.962 industrias, fábricas, talleres y molinos más relevantes en toda la comunidad autónoma. Muchas localidades ven en estos elementos un baza importante de desarrollo y futuro al ser un motor de dinamización.

La ingeniería romana nos dejó dos obras gigantescas como son el Acueducto de Segovia y las minas de oro de Las Médulas, en el Bierzo. Ambos casos son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y son los mejores ejemplos en Castilla y León del patrimonio industrial. Pero hay muchos más y Burgos cuenta con casos destacados. El Inventario del Patrimonio Histórico Industrial de la Comunidad Autónoma recoge 546 bienes en la provincia, de un total de 4.962 en la región. Restos, todos ellos, de la cultura industrial que posee un valor histórico, tecnológico, social, arquitectónico o científico.

Son instalaciones y maquinaria, ingenios e infraestructuras. Muchos de estos bienes están en desuso pero hay algunos que funcionan a pleno rendimiento. El trabajo que incluye desde molinos hidráulicos, fábricas de harina y electricidad, aserradores, herrerías, hasta hilaturas, minas, pozos petrolíferos pasando por azucareras, estaciones de trenes, industrias de papel e, incluso, vías férreas y canteras.

La cifra de Burgos solo es superada por los 1.400 de León y los 598 de Salamanca. La explicación a tan elevado número de bienes se debe no solo a la extensión de la provincia burgalesa, con gran cantidad de municipios, sino a su alta dependencia de la agricultura -basada en el cultivo del cereal- y su transformación en harina. De ahí, a que se contabilicen 273 molinos de agua. Además, hay un peso importante de las infraestructuras ligadas a la producción de energía, la curtición, el textil y la elaboración de papel, sin olvidar el ferrocarril.

Hay casos relevantes que ya cuentan con su protección al estar declarados Bienes de Interés Cultural (BIC). Junto a la principal obra de ingeniería de la Ilustración como es el Canal de Castilla, a su paso por la provincia, aparacen en el inventario las minas de manganeso de Puras de Villafranca, en Belorado, y la explotación de las salinas en Poza de la Sal.

El inventario, elaborado por la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Cultura en la provincia de Burgos entre 2008 y 2009, destaca, además, los bienes más valiosos (con tipología A), ya sea por su trascendencia histórica, por sus cualidades arquitectónicas o por su amplia implantación en el territorio. Entre ellos, están la ferrería de Barbadillo de los Herreros, la fábrica de harinas de Briviesca, las textiles de Pradoluengo, los pozos petrolíferos de Ayoluengo y la azucarera de Miranda de Ebro.

En la capital, encontramos un ejemplo de una insfraestructura en desuso como la antigua estación de ferrocarril de Burgos y otra que, pese a que su año de construcción se remonta a 1920, está en funcionamiento como la Fábrica de Moneda y Timbre.

También hay rutas temáticas, de zonas con una concentración de bienes documentados, como los casos de las hilaturas de Pradoluengo, los recursos forestales de Quintanar de la Sierra y Hontoria del Pinar, las instalaciones harineras de Roa y San Martín de Rubiales, los molinos de Frías, el valle de Sedano, Riaza y Barbadillo y el complejo de las ferrerías del Valle de Mena, que están en muy mal estado. Por otro lado, el inventario menciona sistemas territoriales que atrayeron a numerosos bienes como la Vía verde del ferrocarril entre Arlanzón y Monterrubio de la Demanda -con túneles, poblados mineros, fundaciones, aserraderos e instalaciones productoras de energía eléctrica- o la línea ferroviaria del Santander Mediterráneo.

El estudio permite conocer las huellas industriales desde el punto de vista geográfico de la provincia. El denominado alfoz de Burgos concentra el 20% de todos los bienes inventariados en la provincia. Bien es cierto que es una comarca con un amplio radio de acción puesto que incluye localidades como Celada, Fresno de Rodilla, Móduba, Valle de Santibáñez , Pineda de la Sierra, Jaramillo Quemado, Jurisdicción de Lara y Villasur. Es decir, pueblos que distan hasta 50 kilómetros de la capital. De los 112 elementos recogidos, el 60% son molinos de agua.

Coste de 52.000 euros

El minucioso trabajo en la provincia, que ha tenido un presupuesto de 52.000 euros, está compuesto de fichas que muestran el municipio donde se encuentran los bienes, el tipo de industria y minería, la especialidad, el titular de la propiedad, su actual uso, el año de construcción y hasta las coordenadas GPS del punto geográfico. Hay archivos adjuntos como fotografías y documentos relacionados con los bienes. De ahí, el complejo trabajo de campo, aunque la Dirección General de Patrimonio es partidaria de actualizarlo en el tiempo y así incluir alguno más, siempre y cuando cumpla con los requisitos.

La elaboración de este catálogo es un primer paso de cara a contar con un Inventario de Patrimonio de la región, que incluirá los bienes que no se caracterizan por su excelencia histórico artística. Ahí tendrán cabida no solo los bienes de patrimonio industrial sino también etnográfico e inmaterial.

El jefe del Servicio de Planificación y Estudios de la Consejería, Juan Ignacio Barroso, destaca la relevancia del Inventario del Patrimonio Histórico Industrial porque permite tener identificados estos bienes. No en vano, recuerda que en muchas ocasiones se han perdido por su demolición o su sustitución por otros. Estos informes están ya en cada una de las Delegaciones Territoriales de la Junta y los ayuntamientos tendrán conocimiento de los bienes industriales ubicados en su municipio. A partir de ahora, estos elementos serán tenidos en cuenta en las revisiones de planeamientos urbanísticos de ciudades y pueblos, aunque la ley solo contempla su conservación en el caso de BIC o los radicados en conjuntos históricos.

Barroso menciona la labor de asesoramiento de la Junta al propietario de un bien industrial. Y es que salvo las infraestructuras ferroviarias, la mayor parte de los bienes corresponde a particulares.

De unos años para acá, el patrimonio industrial se ha convertido en muchos pueblos en una baza importante de desarrollo y futuro, al ser un elemento dinamizador desde el punto de vista turístico. Hace décadas, nadie se planteaba visitar instalaciones industriales en desuso ni fábricas en funcionamiento. Ahora, se habla de un turismo industrial y varias localidades crean centros de interpretación o museos para explotar esos recursos. La idea es concienciar al ciudadano que la industria es otro bien cultural.

Compartir en Facebook
Compartir en Google Plus
Compartir en Twitter
Grupo Promecal
Se recomienda una resolución de pantalla de 1024x768 y las últimas versiones de los navegadores.
Diario de Burgos digital se basa en el Sistema de Gestión de Contenido desarrollado por Escrol