Los compañeros de clase de Sergio Izquierdo, el joven que permanece en coma en la UCI tras la agresión de que fue víctima el pasado 26 de diciembre en Las Llanas, han rescatado una vieja tradición nipona para lograr que su amigo despierte y se recupere de sus lesiones.
Durante la mañana de ayer -desde las 12,30- una treintena de alumnos de primero de Historia y Patrimonio, la carrera que cursa Sergio en la Facultad de Humanidades, se reunieron en el aula 6 del centro académico para fabricar grullas de papel y estampar un deseo relacionado con la recuperación de su compañero.
La iniciativa tiene su origen en la que puso en marcha una joven japonesa tras la II Guerra Mundial y el bombardeo americano de Hiroshima. Sadako Sasaki tenía dos años cuando cayó la bomba. A los nueve empezó a sufrir los efectos de la leucemia (enfermedad de la bomba A). Y una amiga suya recordó la vieja tradición nipona por la cual los dioses conceden un deseo si se realizan 1.000 grullas de papel. En aquella ocasión la cifra se quedó en 644, ya que la enfermedad se agravó y la niña Sadako falleció. Pero sus compañeros de colegio alcanzaron el millar. Y en el monumento a la paz que se erigió en Hiroshima en 1958 aparece la niña portando una grulla dorada. Este hecho se convirtió en referente de la mayoría de movimientos pacifistas de la época.
Todos los alumnos de la Universidad de Burgos o cualquier ciudadano puede pasarse esta semana por la Facultad de Humanidades, fabricar su grulla y plasmar un deseo. Los estudiantes han preparado unas urnas de cartón para ir introduciendo allí estas obras de papiroflexia de apoyo a Sergio Izquierdo, que hoy cumple 19 años.
Los alumnos estarán en el vestíbulo de la Facultad hasta el próximo lunes. Aunque en uno de los carteles que describe la iniciativa se marcan como objetivo llegar a las 100 grullas de papel, a juzgar por las que ya había ayer deben marcarse una cifra mayor, quizás las mil que relata la leyenda japonesa.
Su primera intención es entregarles todas las pajaritas de papel a los padres de Sergio. Están pensando, también, salir a las calles burgalesas para explicar a la ciudadanía la idea.
Sandra Albo, una de las precursoras de la idea, expresa su deseo de que «Sergio pueda volver pronto a clase con todos los compañeros». Philippa Vidal secunda el anhelo de su compañera de clase y pide por que se acaben los episodios violentos en Burgos.
concentración. Los alumnos de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Burgos han convocado para el jueves a las 12 de la mañana en la puerta principal del centro educativo una concentración de apoyo a Sergio Izquierdo.