Las cifras de Burgos contrastan con las del resto de España. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, expuso ayer el informe de tráfico este verano en el que un total de 364 personas han muerto en accidentes de tráfico en todo el país. Esto significa un descenso del 4,2% respecto a las 380 personas que se dejaron la vida en las carreteras en el mismo periodo de 2009. Además, subrayó que es el mejor dato desde 1962. También destacó que el descenso de muertos en verano «es la tónica que viene produciéndose en los últimos años», con excepción de 2007, cuando hubo un repunte.
Asimismo, ha señalado que este verano es la primera vez que la cifra de fallecidos desciende de 200 en agosto. Así, en el mes de julio de este año han muerto 176 personas, dos menos que en 2009. Mientras, en agosto han fallecido 188 personas, 14 menos que en el mismo mes del año anterior. «Esto no ha pasado nunca en la historia», ha subrayado.
El descenso en el número de víctimas mortales ha ido acompañado de una disminución en los desplazamientos de largo recorrido que se han reducido un 3,3% en relación al verano de 2009. En total se han registrado 83 millones de desplazamientos de largo recorrido (más de 100 kilómetros).
No obstante, Rubalcaba no lo ha considerado «muy significativo», ya que, según ha explicado, el nivel de desplazamientos ha sido similar al de 2008, cuando hubo 83 fallecidos más, lo que demuestra que «el carné por puntos goza de una excelente salud» y las políticas de seguridad vial del Gobierno continúan teniendo resultados «positivos».
El tramo entre 45 y 54 años ha sido el peor registro con 66 fallecidos (29% menos que en 2003), lo que, según el ministro, hace que «los jóvenes dejen de ser el grupo con el mayor número de fallecidos». De hecho, el tramo de 15 a 24 años, registra 51 jóvenes fallecidos (72% menos que en 2009) y el tramo 25 y 34 años con 61 muertos (un 64% menos).