Un operario rellena uno de los numerosos socavones que se abrieron en el asfalto de la N-I este invierno.
Del Despacho del Defensor del Pueblo en Madrid salía el miércoles una carta para la asociación de vecinos Nuestro Barrio (zona sur de la capital) sobre la Nacional I. Cuando llegó a Burgos, 24 horas después, su contenido ya se había quedado obsoleto. En realidad, todo lo que se ha contado en el último año sobre la ‘carretera de la muerte’ está descartado o en cuarentena, incluidos los 75,5 millones de las 4 actuaciones de mejora pendientes: las variantes de Monasterio de Rodilla y Santa María de Ribarredonda, y la rehabilitación de los tramos Rubena-Fresno de Rodilla y Monasterio-Cubo.
La «vía de alta capacidad libre de peaje y que permita la continuidad de la autovía A-1 desde Burgos hasta entroncar con la actual A-1 al norte de Miranda de Ebro» cumple a la perfección el epitafio ideado por el malogrado actor James Dean. ‘Vive deprisa, muere joven y dejarás un bonito cadáver’. El anuncio se había publicado el pasado 4 de mayo y dotaba al estudio de 1,6 millones de presupuesto. El BOE se desdijo hace apenas unos días, el 15 de julio, con un sucinto anuncio que atribuía a «razones técnicas» lo que no era sino un recorte presupuestario, que golpea especialmente a la zona de Miranda de Ebro.
Esta gran infraestructura se englobaba en el Plan Garoña, planteado para revitalizar el entorno de la central nuclear, una vez decidido su cierre a partir de julio de 2013. La rimbombante inversión anunciada, más de 900 millones de euros, se queda reducida a menos de la tercera parte con la eliminación de esta vía, presupuesta en 650 millones.
Las últimas decisiones de Fomento no han hecho sino reforzar el discurso del PP en Burgos.‘El Plan Garoña está muerto’ o ‘si el PSOE puede incumplir su programa en lo que respecta a la liberalización de la AP-1, también puede revocar el cierre de la planta’ son 2 de las frases más repetidas por los dirigentes populares estas semanas.
Plataforma vecinal
La efímera existencia del estudio se conoció de repente, en una extraña rueda de prensa en la que se habló por primera vez de una tercera vía, diferente a la opción de desdoblar la Nacional I y a la de rescatar el peaje de la AP-1, cuya concesión concluye en 2018. El planteamiento disgustó a habitantes y alcaldes de los pueblos del entorno, sobre todo entre Briviesca y Burgos. Veían su territorio natural amenazado por otro corredor y una demora de tiempo que algunos de sus vecinos nunca tendrán. Constituyeron entonces una plataforma, a la que se han adherido ya 25 municipios, con el propósito de conseguir el tráfico libre por la autopista Burgos-Armiñón cuanto antes.
Al ministro Blanco le bastó ayer una frase para descartar esa idea. «No me planteo, señorías, rescatar ningún peaje», afirmó al ser interpelado por un diputado sobre una autopista gallega. Punto final.
Habrá que ver si la plataforma se resigna o si plantea batalla. De momento, su presidente ya ha anunciado que van a insistir en la necesidad de adelantar la fecha de la liberalización y en las mejoras a acometer en la N-I. «En eso sí que vamos a ser totalmente beligerantes», afirma Fernando Gómez, alcalde de Atapuerca. Si el invierno que se avecina resulta tan duro como el anterior y los socavones y baches vuelven a hacer estragos entre los usuarios del eje Burgos-Miranda de Ebro, la batalla parece segura.
La gran incógnita que se plantea ahora está en las actuaciones en marcha o ya diseñadas para reducir la peligrosidad en varios tramos de la Nacional I. ¿Cómo les afectarán los recortes presupuestarios y la reprogramación que prevé el Ministerio de Fomento?
La variante de Santa María de Ribarredonda se adjudicó por 8,6 millones de euros a la unión temporal de empresas formada por Tecsa, Excavaciones Saiz y Tebycon, S.A.U. en septiembre de 2008, con un plazo de ejecución de 41 meses.
También han comenzado los trabajos en el tramo Monasterio de Rodilla-Cubo de Bureba (del kilómetro 265 al 294). Aunque parecen ir más retrasados, Fomento dice que cumplen los plazos y que estarán en los 4 años previstos inicialmente. Fueron adjudicados por 36,25 millones a la UTE Cyopsa-Sisocia y Obras Públicas y Regadíos hace 17 meses. En redacción está el proyecto de la variante de Monasterio, para el que se calcula una inversión de 21,4 millones. Mientras, ‘solo’ falta disponibilidad presupuestaria para licitar la rehabilitación del firme entre Rubena y Fresno de Rodilla, un tramo de 21 kilómetros que costará 9,25 millones.
El padre de Marta del Castillo pide un jurado popular
Corbacho dejará el Gobierno tras la huelga
Los Presupuestos centran la actividad de los partidos
El Tiempo en España
Las llamas devoran Orense desde hace cuatro días
El nuevo Porsche Cayenne
La hamburguesa más grande del mundo
Una expedición al Titanic desvela nuevos secretos
Sharapova debuta ganando en el US Open
La última obra de Banksy no es un graffiti