La huelga convocada en el sector público para protestar por los recortes salariales decretados por el Gobierno central casi no se dejó sentir en la capital salvo por la ausencia durante toda la jornada de autobuses urbanos al no poder salir de las cocheras por la presencia de un piquete.
Al menos 20.000 burgaleses no pudieron acceder a este transporte público, según las estimaciones barajadas por el Servicio Municipalizado de Accesibilidad, Movilidad y Transporte. Por el contrario el sector del taxi hizo su particular "agosto" al ser la mejor alternativa para no llegar tarde al trabajo. También fueron muchos, los que después de esperar durante bastante tiempo en las paradas decidieron desplazarse a pie.
Cuando a las 5.30 horas de la mañana los conductores de los autobuses que conformaban los servicios mínimos pactados acudieron a las cocheras de la carretera Poza se encontraron con un piquete de 20 personas que trató de impedir a toda costa la salida de los vehículos. Apesar de la presencia de dos patrullas de Policía Local y una de Policía Nacional, el temor a no poder garantizar la seguridad de conductores y pasajeros en todos los recorridos hizo que el concejal del área, Esteban Rebollo, decidiera suprimir el servicio durante toda la jornada como media de precaución. «No podíamos arriesgarnos a que conductores o viajeros sufrieran algún daño. Igual derecho tiene los ciudadanos a recibir el servicio como el de ellos a hacer la huelga, pero no han respetado el derecho de los primeros», lamentó el concejal.
Ante un primer desconcierto por parte de los burgaleses, los paneles de las paradas anunciaron la suspensión del servicio por la huelga durante todo el día.
Los servicios mínimos en estaban compuestos por 21 vehículos en lugar de los 53 que habitualmente cubren las 32 líneas urbanas. Sin embargo, ayer se habían establecido 17 líneas como prioritarias, especialmente las que llevan a los principales hospitales, el General Yagüe y el Divino Valles, y a los centros sociales. El servicio volverá a funcionar con normalidad a partir de las 6 horas de hoy.
Por su parte, el presidente del comité de empresa de autobuses urbanos, Luis Santamaría, recordó que la plantilla de conductores lleva muchos años de recortes. «Toda la pérdida de poder adquisitivo se ha visto incrementada por el decreto», precisó.
Los sindicatos convocantes, CC OO, UGT y CSI-CSIF, realizaron un balance muy positivo de la convocatoria de huelga en el sector público y cifraron el seguimiento en un 70%. Sin embargo, los datos ofrecidos por las diferentes administraciones fueron muy diferentes pasando del 1% de la Diputación, el 3,66% de la Junta, el 6,95% de la Administración Central y el 8,3% del Ayuntamiento.
El paro de los funcionarios apenas se dejó sentir en los centros de salud, en los colegios o en la universidad.
Protesta
A las 11 de la mañana unos 500 trabajadores se concentraron frente a la Subdelegación del Gobierno durante 20 minutos prácticamente en silencio y mostrando pancartas con los logotipos sindicales.
Ángel Citores, de CC OO, calificó de éxito la convocatoria al igual que Silvia Cámara, de CSI-CSIF, y Joaquín Porres, de UGT. Sin embargo, los dos sindicatos mayoritarios acusaron a CSI-CSIF de no haber hecho «todo el esfuerzo» para animar a la huelga. «Hay que estar desde primera hora en los centros y no solo acudir a la concentración para hacerse la foto», lamentó Porres.
Agencia tributaria
La actividad en la Delegación en Burgos de la Agencia Tributaria era sensiblemente inferior a la de un día cualquiera pero más por la prevención del público, que prefirió acercarse otro día para evitar hipotéticos problemas, que por el seguimiento del paro. Un diez por ciento de los trabajadores se sumaron a la huelga, según pudo saber este periódico.
Sanidad
A primeras horas de la mañana en el hall del Hospital General Yagüe hubo una pequeña concentración de delegados sindicales que arengaron a los trabajadores pero sin mucho éxito. Porque la normalidad fue la tónica de la jornada tanto en este centro como en el resto de los que conforman el Complejo Asistencial de Burgos. Con un seguimiento del paro un 4%, según fuentes sindicales, no se suspendió ninguna consulta ni intervención quirúrgica. Las cifras en Atención Primaria fueron aún menores, con un 2,3%.
Correos
El paro tampoco tuvo un gran seguimiento en Correos. En la oficina principal, ubicada en la Plaza Conde de Castro, se sumó una persona al paro. En la recientemente abierta en Fuentecillas, en la calle Rosa de Lima Manzano, trabajó todo el personal, igual que en la de Eladio Perlado. La que cerró fue la de la Avenida de Castilla y León por adherirse a la protesta sus dos trabajadores.
Colegios
La convocatoria no tuvo especial incidencia en los centros educativos. De los 3.697 profesores, solo hicieron huelga 162, un 4,38%. Todas las familias decidieron llevar con normalidad a sus hijos a los colegios. Ningún sindicato se personó en los centros y únicamente se informó de la huelga a través de correos electrónicos.
Universidad
La protesta no afectó tampoco a la actividad lectiva de la Universidad de Burgos debido a que las clases finalizaron en el mes de mayo y únicamente hay exámenes. Todas las pruebas programadas se realizaron al estar incluidas en los servicios mínimos. Según las estimaciones de la institución académica, hizo huelga el 15% del profesorado y el 30% del personal de administración y servicios. Todas las facultades, escuelas y Biblioteca Universitaria abrieron nos sus puertas con absoluta normalidad. En el campus no había ni un cartel alusivo a la huelga.