Por lo menos han durado más que la peana de Carlos III. Aunque no tiene mucho mérito, porque el monarca no duró en el pedestal que diseñó el arquitecto Albert Viaplana ni medio año. Se subió en junio de 2004 y en enero de 2005 ya se había caído.
Las 11 farolas de la Plaza Mayor han aguantado algo más, aunque nunca han sido del agrado de la mayoría de los concejales que gobiernan la ciudad desde 2003. Primero las cambiaron de color. Su diseño original era en negro y así se estrenaron en la Plaza Mayor en noviembre de 2004. Pero un año después cambiaron de tono y desde noviembre de 2005 son grises, como ahora, aunque en estos momentos muchas de ellas tienen pintadas.
En 2010, directamente desaparecerán del mapa. La Concejalía de Servicios ya ha puesto fecha límite para su funeral. Será en el mes de junio. Las sustituirán otras once farolas de corte mucho más clásico, idénticas a las que están colocadas ahora en la plaza del Rey San Fernando (Catedral), que tienen entre cuatro y cinco globos cada una.
El coste de su sustitución asciende a 69.000 euros, pero según afirma el concejal de Servicios, Santiago González, «esa cantidad forma parte del contrato de suministro y mantenimiento que tiene suscrito el Ayuntamiento» con las empresas Salvi y Urbalux. «No hemos tenido que aprobar ninguna partida presupuestaria extra para este fin», advierte.
Asegura que el motivo del cambio no es estético -si bien miembros del equipo de Gobierno confesaron a este periódico no estar de acuerdo con el diseño de las actuales farolas-. Obedece a dos cuestiones. Una primera de orden práctico. «Es que dan mucha más luz que las que están puestas ahora», señala el edil del PP. Y otra de orden económico. «Gastan mucho menos», asegura.
La modificación no se hará de golpe, sino de una en una. «Sacaremos una, pondremos la otra, haremos los remates y después seguiremos con la siguiente; todavía no hemos decidido el orden», explica. Las 11 farolas se reparten entre la Plaza Mayor, la calle Sombrerería y la Plaza de Santo Domingo de Guzmán.
Faroles
Asimismo, la Concejalía de Servicios va a cambiar también los faroles que cuelgan de los arcos de los soportales de la Plaza Mayor. Los nuevos «dan más luz y son más económicos».
Tras el cambio de peana de Carlos III, las farolas ahora, muchos concejales se preguntan cuánto queda del diseño original de Viaplana. ¿Está firmado el acta de defunción del clínker?