La feria de tapas de los Sampedros ha cambiado la forma de vivir las fiestas. Fue la ex concejal Marisol González quien, copiando una iniciativa muy asentada en otras ciudades como Málaga o Valladolid, decidió que la mejor forma de sacar a la calle a los vecinos de Burgos era darles un buen motivo para hacerlo.
Con el tiempo como aliado, la iniciativa ha cuajado y ya nadie se plantea unas fiestas mayores sin hacer uso de las casetas que medio centenar de hosteleros ubican en diferentes calles y plazas del centro, además de la plaza Roma en Gamonal. Ahora se trata de dar una vuelta a la tuerca de la calidad, pues no es ningún secreto que hay quien hace negocio a cuenta del esfuerzo de sus vecinos, que no del propio.
En eso están de acuerdo tanto la Federación de Hostelería como la Concejalía de Festejos, que a finales de mes sabrán con cuántos establecimientos cuentan para la edición 2010 y que ya manejan varias novedades para lograr su objetivo.
Una de ellas es la incorporación de un cocinero de renombre al jurado que cada año dirime quién o quiénes se adjudican los premios a los mejores pinchos. Por renombre se entiende alguien cuya profesionalidad y creatividad esté reconocida con, por ejemplo, una estrella Michelin. «Tampoco se trata de traer a Adriá, pero sí de que quien venga le dé más consistencia al premio, cambie cada año» e invite a los hosteleros a apostar más fuerte por hacerse con el galardón, tal y como explica José Luis López, presidente de la Federación de Hostelería.
Más cerca del local
En las ediciones anteriores varios reconocidos hosteleros de Burgos se quejaron de que les resultaba muy complejo cumplir con el cliente trabajando en minúsculas casetas de madera. El problema de instalar barras en la puerta de sus locales es que no pocas veces estorbarían el acceso de los equipos de emergencia, en el caso de que fueran necesarios.
Sin embargo, la baja de ciertos locales y el hecho de que otros muchos nunca se hayan «animado» a participar de la feria ha hecho que, al menos en Festejos, se replanteen esta posibilidad. «Esperamos que este año sean bastantes más los que puedan instalar la caseta junto a sus cocinas y creemos que eso hará incrementar la participación y la calidad del servicio», argumenta el responsable de Festejos, Diego Fernández Malvido.
También se abrirá la mano a las pastelerías y obradores para crear una «zona dulce», iniciada por Juarreño en 2009, y no se descarta generar otro espacio temático para los pubs dedicado a la coctelería profesional.