Los 38 trabajadores despedidos de Moral Cayuela han decidido continuar con las manifestaciones para exigir de nuevo a Justicia que resuelva su situación, y lo harán mañana, 10 de marzo, con una concentración, de 11.30 a 12.30 horas, a las puertas de los Juzgados de la capital burgalesa.
Los empleados, a los que la empresa despidió el pasado 3 de agosto, llevan más de nueve meses a la espera de que esta institución se defina sobre la liquidación presentada por la compañía para poder cobrar las cinco mensualidades y la indemnización que Moral Cayuela les adeuda.
Ante esta situación, la empresa presentó su liquidación el pasado 29 de mayo de 2009. Sin embargo, a día de hoy y según explicó el portavoz de los trabajadores, Carmelo Carretero, a través de un comunicado, "Justicia no ha declarado el cierre definitivo ni la insolvencia de la compañía, lo que impide a la plantilla cobrar las cinco mensualidades que la empresa les adeuda y la indemnización por despido".
Los trabajadores, que han dedicado entre 30 y 40 años de su vida al servicio de la empresa, consideran que el cierre de Moral Cayuela "ha sido provocado por la descapitalización llevada a cabo por la gerencia de la compañía y no por la crisis económica". Así, la plantilla aseguró que parte de las ventas efectuadas no han sido registradas en la contabilidad de la empresa, y confió en que la investigación a la que está siendo sometida por parte de la Agencia Tributaria revele "el fraude" ha cometido la dirección.
Mientras tanto, los trabajadores despedidos –la mayoría entre los 52 y 58 años de edad y "ahora con escasas posibilidades de recolocación en el mercado laboral", seguirán luchando por defender "sus derechos laborales", sostuvo Carretero.