Efectivos de la Policía Nacional de Burgos detuvieron a un varón de 36 años, J.M.L, con numerosos antecedentes, al que sorprendieron dos veces en un mismo día cuando trataba de robar en el interior de una caseta de obra y en un automóvil, según informaron a Europa Press fuentes de la Subdelegación del Gobierno.
La primera de las dos detenciones se produjo después de que una llamada alertara a la policía de que varios sujetos estaban forzando los barrotes de una ventana, tras haber roto los cristales con una baldosa, en una caseta de obra del centro de la ciudad.
Al llegar, la patrulla sorprendió en el interior al individuo. En las inmediaciones fue encontrado un vehículo, cuyas llaves tenía el detenido, dentro de cuyo maletero había una mochila con tenazas, destornilladores, alicates, guantes, cable de cobre y otros efectos utilizados para robar.
El citado individuo fue puesto a disposición judicial ese mismo día por la mañana. Sin embargo, por la tarde, el mismo sujeto fue nuevamente detenido, esta vez por un presunto delito de hurto del interior de un vehículo aparcado en el centro de la ciudad.
Su propietario, extrañado de encontrar el coche abierto, se percató de la falta de unas gafas de sol, un navegador de vehículo y otros efectos, sospechando de un sujeto al que había visto poco antes merodear en torno a los coches y que acababa de entrar en un comercio próximo.
Llamó a la Policía, esperó a que saliera y le siguió a pie por diferentes calles a la vez que comunicaba por el móvil el itinerario del sospechoso. Cuando la patrulla detuvo al individuo, le encontró numerosos efectos, todos ellos sustraídos del coche. De nuevo fue puesto a disposición judicial.