Los burgaleses no fallaron a su cita anual con las tradiciones y ya van treinta años. El Festival Marzas 2010 se apuntó otro lleno con las cientos de personas que, deseosas de recordar los cantos y bailes más típicos de la provincia, abarrotaron el polideportivo El Plantío. El Canto de las Marzas sirvió de pistoletazo de salida para un espectáculo en el que no faltó un recorrido por los distintos géneros de la danza tradicional burgalesa: a lo llano, al agudo, rueda, seguidilla, bolero, mazurca, polca o jota.
Organizado por el Instituto Municipal de Cultura y coordinado artísticamente por el Comité de Folclore Ciudad de Burgos, el festival contó con la participación de los grupos de Burgos Diego Porcelos, Tierras del Cid, Justo del Río, Amigos de la Dulzaina, Danzantes de Burgos, Condestables de Castilla, Grupo de Tradiciones Los Zagales, Estampas Burgalesas, Nuestra Señora de las Nieves y Asociación de Danzas de Villalbilla, que este año celebra su decimoquinto aniversario.
Las Marzas son cantos de ronda petitorios que cantan los jóvenes en las zonas rurales durante la noche del último día de febrero. En esta fecha, los marzantes (cuadrillas formadas únicamente por varones solteros) salen por las calles del pueblo al anochecer o a partir de la medianoche salen por las calles del pueblo para pedir especies, generalmente huevos, chorizos, morcillas y otros productos del cerdo con el objetivo de hacer una merienda. Se trata de una tradición muy arraigada en la provincia de Burgos y en la de Cantabria que también se ha conservado en algunos puntos de Soria, Palencia, Valladolid y Segovia.
Durante el espectáculo, miembros del Comité de Folclore Ciudad de Burgos recogieron donativos entre el público presente para los damnificados por el terremoto de Haití. La colecta le será entregada a Cruz Roja.