Efectivos de la Policía Nacional de Burgos detuvieron a un joven de 30 años que acudió a la comisaría a entregar una importante cantidad de hachís y a decir que se arrepentía de vender droga y que no lo volvería a hacer.
Según los datos facilitados por fuentes policiales, el joven, cuya identidad responde a las iniciales G.N.R, se personó en la comisaría e hizo entrega de una importante cantidad de hachís, tras lo que manifestó su arrepentimiento y aseguró que no volvería a vender a pequeños consumidores.